Pues vamos a tener que envainarla, pues los dos portaaviones de la Royal Navy estaban originalmente diseñados para equiparse con cuatro sistemas de armas remotas de 30 mm, ninguno se ha instalado y ya no está previsto su montaje. Los buques tampoco cuentan con un sensor R-ESM ni con sistemas específicos de lanzamiento de señuelos, aparte de los lanzadores de señuelos antitorpedo que ya están instalados.

Según publica UK Defence Journal el gobierno británico ha confirmado que no hay planes para equipar con cañones navales de 30 mm ambos buques, a pesar de la creciente preocupación por las amenazas de los drones a los buques de guerra.
En respuesta a una pregunta escrita, el ministro de Defensa afirmó que los portaaviones ya se basan en un enfoque de defensa por capas.
«No hay planes para instalar un sistema de armas de 30 mm en el HMS Queen Elizabeth ni en el HMS Prince of Wales», declaró. «Los portaaviones de la clase Queen Elizabeth están equipados con diversos sistemas defensivos que, junto con los buques de escolta y otras medidas de protección de la fuerza, proporcionan un sistema defensivo multicapa eficaz contra una amplia gama de amenazas, incluidas las amenazas aéreas no tripuladas emergentes».
Esta decisión se produce a pesar de que los portaaviones fueron diseñados con cuatro posiciones para sistemas de cañones de 30 mm, ninguno de los cuales se ha instalado desde que los buques entraron en servicio.