Novedades sobre el hundimiento en Diciembre de 2024, del buque ruso Osa Mayor en el mar de Alborán, las investigaciones de las autoridades españolas, sugieren que el barco podría formar parte de la "flota fantasma" rusa.
Se sospecha que este barco naufragó en circunstancias misteriosas y que estaba realizando un trasvase clandestino de material nuclear. Las autoridades rusas dijeron tras el siniestro que se "se perpetró un ataque terrorista selectivo el 23/12 2024 contra el buque, sin especificar quién lo llevó a cabo ni el motivo. Dos marineros desaparecieron tras el hundimiento del buque en el que había 16 tripulantes a bordo.
Iba en ruta San Petersburgo a Vladivostok (Lejano Oriente ruso) a través de una ruta marítima inusual por el Estrecho de Gibraltar y el Mediterráneo. Oficialmente transportaba grúas portuarias Liebherr, tapas de escotilla para rompehielos y, en su mayoría, contenedores vacíos. En realidad, los investigadores han descubierto que el cargamento incluía dos reactores nucleares VM-4SG con destino a Corea del Norte.
Los servicios de inteligencia occidentales también vigilaban el barco, del que ya se sabía que regularmente transportaba armas y municiones a la base rusa de Tartus.
Los problemas del buque comenzaron el 21 de diciembre, cuando Salvamento Marítimo de Almería observó una navegación errática, puestos en contacto con él, respondieron que todo iba bien.
Dos días más tarde emitió una señal de socorro a unas 60 millas de la costa de Almería, en medio de condiciones meteorológicas adversas. Era zona de responsabilidad Argelina, pero España asumió la coordinación de la operación de rescate, ante la falta de respuesta de las autoridades argelinas.
Durante la operación, surgieron las primeras señales inquietantes, las puertas de la sala de máquinas estaban cerradas herméticamente. Había contenedores no declarados en la popa del buque y bultos de gran tamaño, con un peso estimado de 65 toneladas cada uno, incompatibles con la versión oficial del manifiesto de carga.
Y se empieza a preguntar ¿Por qué un buque de este tipo cruzaba medio mundo para transportar contenedores vacíos? ¿Por qué llevaba grúas especiales si su destino declarado no las necesitaba?
Además, las declaraciones posteriores del capitán ruso revelaron un dato clave: un agujero de 50 por 50 centímetros en el costado de estribor, con los bordes hacia el interior. Provocado por un impacto externo, incompatible con una explosión interna convencional.
Las investigaciones españolas, recogidas en informes oficiales, concluyeron que el daño no se corresponde con un torpedo tradicional, pero sí con uno supercavitante.
Está a 2.500 metros de profundidad. Los sismógrafos del Instituto Geográfico Nacional registraron ondas compatibles con detonaciones de entre 20 y 50 kilos de TNT y días más tarde, el buque oceanográfico ruso ‘Yantar’ se desplazó hasta la zona, se supone que para verificar que no quedaban restos sensibles en el lecho marino.
