Y de nuevo a la vista de como están las cosas Reino Unido y Países Bajos retoman el desarrollar nuevos buques de desembarco para reforzar una fuerza anfibia para conflictos de alta intensidad, siendo el objetivo de la futura fuerza de comandos que operen en los escenarios de mayor tensión para la OTAN, especialmente en el Alto Norte y el flanco septentrional de Europa.
Por lo tanto se retoma desarrollar una nueva generación de buques anfibios de transporte con el objetivo de renovar las capacidades de asalto desde el mar de ambos países y consolidar una fuerza anfibia conjunta capaz de operar en los escenarios de mayor tensión, estos buques forman parte del nuevo Plan de Inversión en Defensa británico (DIP), que será presentado en vísperas de la cumbre de la OTAN en Ankara.
El concepto es adaptar a los Royal Marines a los conflictos de alta intensidad y a las operaciones de respuesta rápida en entornos marítimos cada vez más disputados.
El buque es el denominado Amphibious Transport Ships (ATS), concebidos para apoyar el despliegue de fuerzas de desembarco y constituir una futura flota combinada algo que ya venían deseando desde 2023 y ahora recibe respaldo político y presupuestario.
La renovación de la flota anfibia constituye uno de los pilares de la profunda transformación de la RN tras la publicación de la Strategic Defence Review.
Frente a las tradicionales operaciones de desembarco masivo, el nuevo concepto apuesta por unidades más agiles, capaces de desplegar pequeñas unidades con rapidez, combinadas con medios no tripulados y capacidad de actuación en entornos muy disputados.
A esta decisión, se suma para reforzar la Future Commando Force, dotarlos de nuevas lanchas de alta velocidad.