Las Fuerzas Armadas suecas señalaron este martes que han pedido al Gobierno la expropiación de una propiedad perteneciente a un ciudadano ruso situada cerca de una base naval en el archipiélago de Estocolmo.
La propiedad se encuentra en uno de los accesos a la base naval de Muskö. Medios suecos han informado de que pertenece a un empresario ruso con vínculos con el Kremlin.
Por ello, la Agencia Sueca de Fortificaciones, que gestiona las propiedades vinculadas a la Defensa, ha solicitado en nombre de las Fuerzas Armadas que el Gobierno asuma la titularidad del inmueble. En base a los acontecimientos de los últimos tiempos y "por tanto, es necesario adoptar medidas para proteger a Suecia frente a la amenaza que representan tanto los drones aéreos como los marítimos". Añadieron que la propiedad es "el único lugar" que no está a su disposición "para establecer una defensa eficaz" de la base, "especialmente frente a drones".
La radiotelevisión pública 'SVT' informó de que la propiedad ha sido "una espina clavada en el costado de las Fuerzas Armadas".
En el comunicado de las Fuerzas Armadas se citaba al jefe del Estado Mayor de la Defensa, Carl-Johan Edstrom, que afirmaba: "Nos enfrentamos a la situación de seguridad más grave desde el final de la Segunda Guerra Mundial y la amenaza contra Suecia y la Alianza es real".