Es una huida en toda regla de Francia y su industria de los programas en común, vuelve la autarquía, escapan de la EPC, eurodrone, FCAS y ahora el MBT. Así no vamos a ninguna parte, pero también se puede llegar a entender pues los tiempos piden soluciones para mañana y estamos viendo que la gente no se si habla pero se lo toma con tranquilidad, exigiendo seguramente barroquismo a tope, y Ucrania muestra que a lo mejor lo sencillo es más eficiente y barato.