En el número uno de la revista guerrillero, del MOE viene un artículo cuya importancia es mas de lo que aparenta.
Referida a la nueva sanidad en estas condiciones.
Un entorno donde la «hora dorada» deja de serreferencia
La combinación de drones de reconocimiento y ataque, artillería de largo alcance y medios de vigilancia
persistente convierte en extremadamente arriesgados los movimientos en torno a la línea de contacto. Cualquier actividad que delate la presencia deun punto sanitario puede ser localizada y batida en cuestión de minutos. A ello se suma un fenómeno
que ya se había observado en Siria, pero que en
Ucrania ha alcanzado una escala inédita: los ataques deliberados contra instalaciones médicas.
Hospitales, ambulancias y puntos de atención han pasado a ser objetivos planificados, lo que desmiente en la práctica la suposición de que los emblemas protectores y el derecho internacional bastan para salvaguardar la sanidad.
En este entorno, las unidades sanitarias adoptan una auténtica cultura de supervivencia. El camuflaje, la dispersión de recursos, el empleo de instalaciones subterráneas, el uso de señuelos y la selección de emplazamientos fortificados forman parte del planeamiento rutinario. La prioridad ya no es únicamente atender al herido, sino
garantizar la propia continuidad de la formación sanitaria. La guerra electrónica complica aún más la situación, al degradar las comunicaciones, la navegación y la coordinación necesarias para organizar evacuaciones médicas. En amplias zonas del frente, la evacuación aérea mediante MEDEVAC es extremadamente difícil o, sencillamente,
inviable. Se impone una regla empírica sencilla: aquello que puede ser visto, puede ser destruido
Y el medio básico de cada combatiente ..( por cierto la mayoria de las veces comprado con tus propios medios)
El torniquete: herramienta imprescindible, riesgo añadido
El uso del torniquete se ha generalizado desde 2014, tanto entre fuerzas regulares como entre unidades de movilización. Su efectividad en el control de hemorragias extremas está fuera de duda, pero la prolongación de los tiempos de evacuación ha puesto de manifiesto riesgos asociados a su empleo inadecuado. La necesidad urgente de dotar de material a grandes contingentes ha favorecido la aparición de torniquetes de fabricación local y calidad desigual.