En julio, Saab firmó un contrato por valor aproximado de 915 millones de euros para entregar dos aparatos GlobalEye a un país de Oriente Medio que insistió en no ser identificado por razones de "seguridad nacional".
Se especula quién es este cliente misterioso. Pudiera ser Emiratos Árabes Unidos que ya cuentan con cinco aeronaves de este tipo pero imágenes satelitales tomadas en marzo sugirieron que un hangar que albergaba sus aeronaves de alerta temprana había sido alcanzado por un ataque iraní contra la base aérea de Al-Dhafra.
Los otros posibles candidatos son Arabia Saudita, que necesita modernizar sus aeronaves de alerta temprana, si no reemplazarlas, tarde o temprano. Y otra posibilidad: Egipto, aunque opera siete E-2C Hawkeye.
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