Estamos ante deporte automovilístico o se abre a otros usos. El hidrógeno sigue dando pasos para demostrar su potencial también en las aplicaciones más extremas. El JCB Hydromax, un vehículo experimental impulsado por dos motores de combustión de hidrógeno desarrollados por la propia compañía británica, ha establecido un nuevo récord de velocidad durante la Semana de la Velocidad de Bonneville (del 1 al 7 de agosto), la competición de velocidad sobre tierra más prestigiosa del mundo.
El prototipo alcanzó una velocidad máxima de 585,5 km/h y registró una media oficial de 581,5 km/h, suficiente para batir el récord de la categoría Blown Gas Streamliner (AA/BGS) de la Southern California Timing Association (SCTA), el organismo que homologa las marcas en esta competición.
La hazaña se ha conseguido en las salinas de Bonneville, una inmensa superficie de sal situada en el estado de Utah. Este desierto blanco, completamente plano y con decenas de kilómetros de longitud, está considerado la cuna de los récords de velocidad sobre tierra y cada verano reúne a equipos de todo el mundo para intentar superar las marcas existentes.
La normativa de la SCTA exige realizar dos pasadas en días consecutivos y toma como referencia la velocidad media obtenida entre ambas para homologar el récord.
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