El Ejército Brasileño firmó un contrato a finales de Agosto, por un valor aproximado de 71 millones de euros con el consorcio CIO para la producción de un lote de siete vehículos Centauro II BR 8×8, estableciendo así el Lote de Experimentación Doutrinária.
Esta adquisición amplía la flota contratada de Brasil a nueve unidades, proporcionando una formación del tamaño de una unidad para evaluar el empleo táctico, los procedimientos de la tripulación y los protocolos de mantenimiento. Esta compra está pensada en el reemplazo de la antigua flota de EE-9 Cascavel, ofreciendo capacidades mejoradas de fuego directo de 120 mm y un moderno sistema de control de tiro digital a las unidades de caballería mecanizada sin sacrificar la movilidad estratégica por carretera.