En el puerto de Valencia se validó un sistema europeo para detectar posibles amenazas submarinas, se trata de las pruebas finales del proyecto europeo SMAUG (Smart Maritime and Underwater Guardian), una iniciativa que busca mejorar la seguridad portuaria mediante la detección de posibles amenazas bajo del mar.
La demostración, contó con la participación del SVA y se recrearon escenarios para comprobar la eficacia de soluciones de inteligencia artificial, sensores avanzados, robótica submarina y vehículos autónomos.
El primer escenario se desarrolló en la desembocadura del río Turia, a una milla de la costa, con la participación de una patrullera del SVA. En este ejercicio se simuló la detección de un semisumergible, generalmente utilizado en actividades ilícitas y se combinaron sensores acústicos, información del sistema AIS y un dron equipado con inteligencia artificial para realizar labores de vigilancia y seguimiento.
Otro de los escenarios tuvo lugar dentro del propio puerto de Valencia, donde se probaron sistemas de detección submarina para localizar embarcaciones sospechosas y analizar los cascos de los buques en busca de posibles objetos ocultos.