Trasladada a la Audiencia Nacional debido a la gravedad y afectación de los hechos a la defensa nacional, la causa de corrupción en el astillero de Navantia Cartagena que trata del presunto fraude estimado inicialmente en unos 250.000 euros mediante la sustracción, falsificación y posterior recompra inflada de piezas y materiales marinos.
De acuerdo con los informes de la Guardia Civil, la red sustraía materiales propiedad de Navantia. Posteriormente, a través de la empresa externa Sealife, se troquelaban nuevos números de serie en las piezas y se falsificaban los certificados de calidad, simulando que procedían de terceros proveedores. Finalmente, estos mismos materiales eran vendidos de nuevo a Navantia a un precio muy superior al real.
La alarma saltó a raíz de una auditoría e investigación interna de la propia Navantia, que ahora es acusación particular en la causa. Las investigaciones de la Guardia Civil constatan que la actividad delictiva estuvo operativa, como mínimo, desde agosto de 2022.