Tres fragatas FREMM EVO por 3.900 millones de euros con financiación en parte del programa Acción Europea de Seguridad para Europa (SAFE), préstamo a largo plazo y con bajos intereses. Según el Ministerio de Defensa portugués, disponen de 5.800 millones de euros del programa SAFE, lo que convierte la compra de las fragatas en uno de los mayores gastos ya comprometidos en este marco.
El contrato abarca más que la construcción de los tres buques. Incluye también apoyo logístico, mantenimiento a largo plazo, transferencia de tecnología y las condiciones industriales necesarias para garantizar una vida útil mínima de 30 años. El paquete también contempla la revitalización del Arsenal do Alfeite, el astillero naval portugués situado cerca de Lisboa. Hablaríamos de un precio por buque de entre 800/900 millones siendo la diferencia el resto del paquete de compra.
La FREMM EVO se basa en la fragata FREMM, especializada en guerra antisubmarina, conservando su casco y el sistema de propulsión CODLAG, que combina diésel, electricidad y una turbina de gas. Las mejoras incluyen la superestructura, los sensores, los sistemas de combate y el armamento. Leonardo indica que esta versión también contará con capacidades de vigilancia espacial y detección de misiles balísticos, con un alcance máximo de entre 600 y 1300 kilómetros.
Si no hay novedades Fincantieri debe producir primero las dos fragatas italianas, la primera de las cuales ya está en producción, antes de construir las tres unidades portuguesas. Por lo tanto, Portugal no recibiría ningún buque destinado a Italia. La elección del misil antibuque para los buques portugueses sigue abierta entre el MBDA Teseo Mk2/E y el Kongsberg Defence and Aerospace Naval Strike Missile.