Miles de noruegos propietarios de edificios, embarcaciones, propiedades y maquinaria recibieron el lunes una carta del ejército noruego informándoles de que sus bienes podrían ser requisados en caso de guerra. "Las requisas tienen como objetivo permitir que las fuerzas armadas, en una situación de guerra, tengan acceso a los recursos necesarios para la defensa del país", explicó el ejército en un comunicado, añadiendo que las cartas tienen como objetivo informar a los propietarios de que sus propiedades podrían ser utilizadas, de ser necesario y en caso de conflicto, por las fuerzas armadas.
Esta práctica no es nueva. Allí rigen dos leyes que forman parte del concepto noruego de defensa total, la Ley de Requisa de junio de 1950 y la Ley de Requisa de Buques de diciembre de 1952.
En principio, solo se puede requisar el derecho de uso o un derecho similar, pero también se puede requisar la propiedad si concurren circunstancias especiales.
Estas solicitudes del Estado solo tienen una validez de un año. Aproximadamente dos tercios de las miles de cartas enviadas en 2026 son renovaciones de años anteriores.