La industria checa desde los tiempos del imperio Astrohungaro, es una fuerza industrial impresionante con todo lo que se deriva, formación, capacidad, talento, etc. Tras la anexión total alemana a inicios de 1939, Alemania sabedora de esas capacidades, les dio un estatus de "casi alemanes" cosa que no hizo con los eslovacos, y decretó obviamente que su industria se uniera al esfuerzo de guerra alemán, pero sin tocar ni un pelo su estructura y propiedad.
Los productos checos se incorporaban a la Wehrmacht, sin el más mínimo problema y la industria checa fabricaba lo que se le indicaba como si fuera una sucursal de la Krupp o Thyssen.
Es que la cooperación industrial entre ambos países viene desde final de las guerras napoleónicas.
Esta industria checa sufrió la atención de los aliados, y fue bombardeada como cualquier otra de Alemania, y hubo una represión muy grande contra los saboteadores, casi siempre a nivel personal pues ahí la resistencia fue totalmente testimonial, a pesar de la mayoritaria opinión en contra de Alemania.
Tras el fin de la guerra, fue el motor de arranque después del desmantelamiento soviético. Y un polo industrial de primera categoría incluso para la Unión Soviética. Y como vemos se mantiene.