Esto tiene un pero, obliga a hacer modificaciones en el diseño, se tiene que incrementar la eslora en 4,8 metros, pero sin tocar la manga para evitar hacer cambios más profundos lo que conlleva un ligero aumento de peso (800 toneladas) y se aprovecha la ocasión para reemplazar la turbina por otra más moderna, con un 36% más de potencia (pasa de 22MW a 30MW) que permitirá al nuevo diseño incrementar ligeramente la velocidad, es decir unos cambios mínimos que garantizan más potencia, sin los riesgos de hacer un nuevo diseño desde cero.
Es decir, cinco metros escasos de aumento de eslora y 800 toneladas de peso, y algo más de dinero -obvio-, convierten en una boñiga algo que podía ser rupturista, que pensaran los futuros clientes sobre la capacidad del astillero, ni que decir de la AE, y su reserva tradicional de espacio y peso.
La lógica indica que se tenía que haber sacado así desde el principio salvo la turbina que no existía, y que cada cliente la pidiera con 12, 24 o el número de pozos que considerara o pudiera pagar.
Vista la respuesta del directivo donde habla de 32 pozos, y sus consiguientes desafíos, se pudo ser más ambicioso e irse a un punto medio y sacarla con 24 celdas, más que nada por posibles clientes ya que una venta de armas nunca es solo una venta de armas, lleva más cosas detrás, lo vimos y vemos en el caso de noruegos y sauditas.
Por eso y sin que sirva de precedente, esta vez rompo una lanza a favor del astillero, el tiempo pondrá negro sobre blanco que la novedosa versión, es ni más ni menos que la versión original, desestimada por la AE y la clase política, con otra postura a lo mejor el mercado hubiera sido diferente, pues la próxima cosecha (Dinamarca) como en las precedentes puede ser un fiasco para un producto que misiles aparte es un antes y un después de la construcción naval en este país.