El accidente ocurrido el pasado miércoles 16 de septiembre en el Centro de Buceo de la Armada, en la Estación Naval de La Algameca, en Cartagena cuando un grupo de oficiales tenía que hacer unas prácticas en la piscina de la instalación dejó 12 heridos, cuatro de ellos de extrema gravedad, una honda preocupación en sus familias y una investigación judicial.
Cuando se metió la primera pareja de buzos, tanto los compañeros como los instructores enseguida notaron que había un grave problema. Más buzos se metieron para intentar ayudar, pero corrieron la misma suerte: desmayos y problemas de respiración.
El juez togado militar número 14 de Cartagena, con sede en Valencia, se hizo cargo del caso. Fuentes del juzgado señalan que se han empezado a practicar diligencias y averiguaciones para el esclarecimiento de los hechos, las cuales apuntan inicialmente a una causa accidental. Pero también señalan que algunos mandos de la Armada han puesto impedimentos para que el juez pueda hacer sus indagaciones. Esas fuentes señalan en concreto al capitán de navío que dirige este centro que el juez incluso sopesó detener si seguía obstruyendo la investigación.
El accidente ha dejado a un oficial en estado muy grave, “prácticamente sin actividad cerebral”, según explica la familia, otros dos oficiales en coma inducido y un cuarto en la UCI. De los 12 afectados, diez necesitaron hospitalización.
El ejercicio se iba a hacer en una piscina para simular un ejercicio en aguas profundas y frías. Para enfriar el agua se utiliza una máquina que introduce un tipo de gas, generalmente halocarbonos. Si la mezcla está en mal estado y se mete en el agua, el gas entra en el cuerpo humano de los buzos a través de las comisuras de los labios de sus equipos de buceo. El juez quiere investigar el estado de la máquina y ha pedido los partes de mantenimiento.