Lo de que el construir un portaaviones catobar no o suponga un excesivo reto para Navantia es una sobrada hasta cierto punto, en mi opinión.
Técnicamente creo sinceramente que es menos complicado que un submarino moderno, aunque por todo lo que conlleva puede ser un quebradero de cabeza de tres pares (que le pregunten a los indios).
No obstante, si el dinero no fuera el gran problema, que está por ver, Navantia ha demostrado que puede sacar grandes buques de pista corrida. Lo más complejo, las catapultas y cables de frenado, te las mandan hechas y, si pagas más, te las instalan, oye.
Aún así me resulta muy difícil ver un proyecto así, con catapultas electromagnéticas (se supone, ¿no?) y motores diesel. ¿No terminaría siendo más viable, aunque menos eficiente, un Stobar tipo Vikrant?