En mi opinión esto es culpa del control político de los cuerpos policiales. El policía no tiene que estar para ver como satisfacer mejor el programa del indeseable de turno sino para garantizar la seguridad. Mayor libertad para garantizar esa seguridad del poder político es en mi opinión la única receta para que estas atrocidades no se reproduzcan.
El político tiene que respetar las fuerzas policiales y la defensa y servir a ellas para facilitar su trabajo, no instrumentalizarlas para acaparar más poder y rentas de sus súbditos.
