Reaparece un año después de ser visto por primera vez la aeronave china de efecto suelo (WIG, por sus siglas en inglés), apodada el "Monstruo del Mar de Bohai", ha reaparecido, con indicios de que tiene una función de combate, que probablemente incluya el lanzamiento de armas. Y se puede confirmar que, contrariamente a algunas evaluaciones anteriores, la aeronave está propulsada por cuatro motores turbohélice, en lugar de turbofanes.


Citan lo más interesante la presencia, bajo cada ala, de un par de puntos de anclaje que parecen estar destinados al lanzamiento de armamento. Potencialmente, estos pilones podrían utilizarse para montar tanques de combustible externos o cápsulas de sensores. Sin embargo, parecen estar equipados con grilletes, lo que indicaría claramente un plan para el lanzamiento de armamento. Si bien es posible que lleve algún tipo de carga útil de búsqueda y rescate, como contenedores de balsas salvavidas, el esquema de pintura militar y la doctrina de la marina apuntan más bien a que la aeronave esté armada con algún tipo de armamento ofensivo.
Esta reaparición con aparentes disposiciones para el transporte de armamento sugiere firmemente que China está explorando mucho más que un simple avión de transporte o utilitario. En cambio, apunta a un esfuerzo más amplio por revivir y adaptar el concepto WIG o ekranoplano para operaciones militares modernas en el Pacífico, donde la velocidad, el alcance, la capacidad de carga y el acceso a zonas marítimas inhóspitas podrían resultar cruciales.

