Un poco más tarde le respondo a Champi. Digamos que el análisis de Cabyrol en La Tribune no es compartido por todo el mundo en Francia.
Por el momento, un resumen de la situación a fecha de 22 de abril
Con el respaldo de la industria aeroespacial alemana y del poderoso sindicato IG Metall, Airbus no tiene intención de ceder ante el fabricante francés y defiende un modelo de cooperación inspirado en el que se estableció para la producción del Eurofighter EF-2000/Typhoon.
Le 21 de abril, la ministra de Defensa, Catherine Vautrin, anunció a los diputados de la Comisión de Defensa que los mediadores habían solicitado diez días más para intentar resolver el conflicto entre Dassault Aviation y Airbus. Por lo tanto, presentarán sus conclusiones [¿definitivas?] el 28 de abril. ¿Será suficiente este plazo adicional?
Ese mismo día, durante una feria profesional celebrada en Hannover, el director general de Airbus Defence & Space, Michael Schoellhorn, no dio señales de ningún cambio de postura. Más bien al contrario. (vale señalar que Michael Schoellhorn tiene fama de francófobo, a diferencia de su predecesor, que era más bien francófilo)
«Airbus no pretende ser un simple subcontratista de un fabricante francés», afirmó. Y si «una asociación entre iguales resultara imposible, entonces habría que retirar el avión de combate del proyecto SCAF y desarrollarlo por separado», argumentó.
«No sería el fin del mundo si se construyeran en Europa tres aviones de combate muy diferentes, pilotados o no. Uno de ellos sería el GCAP [Global Combat Air Programme, desarrollado por el Reino Unido, Italia y Japón, nota del editor], casi tan imponente como un bombardero; un segundo sería un avión francés embarcado, capaz de transportar un arma pesada para la disuasión nuclear; y un tercero sería un caza de superioridad aérea europeo en el que participaría Alemania», detalló, antes de subrayar que lo más importante seguía siendo la «nube de combate», para garantizar que todos estos aparatos pudieran comunicarse entre sí.
Analicemos en detalle el discurso del Sr. Schoellhorn, que parece haberse arrogado la autoridad para asignar funciones a los aviones en desarrollo. 1. El avión GB-It-Jp, calificado por él como un gran bombardero (?). 2. El avión francés, que define como un avión embarcado y capaz de transportar una GRAN bomba nuclear, aunque, se deduce del contexto del discurso, dado que es francés (o, más exactamente, de Dassault), más pequeño que el gran bombardero; 3, por último, el más jugoso: un tercero que sería un caza de superioridad aérea europeo en el que participaría Alemania.
Si analizamos su propuesta de caza de superioridad (¿es esa la postura de Alemania?), se trata de un avión europeo y no alemán ni hispano-alemán. Es comprensible que sea consciente de la incapacidad, o al menos de la dificultad, de Airbus para desarrollar un caza y que, por consiguiente, necesite socios que sepan hacerlo. Como también es consciente de que entrar en el proyecto GB-It-Jp es complicado, salvo para actuar como financiador dadas las dificultades del proyecto, se inventa un mundo mágico: la tercera vía. Una vía que consiste en rediseñar un "Eurofighter" al gusto y dejar que los franceses jueguen con su avión embarcado.