Chipre está considerando la adquisición de vehículos blindados de reconocimiento EBRC Jaguar 6×6 franceses, y además Merkava Mk3 o Mk4 de Israel, para reestructurar la flota blindada de la Guardia Nacional Chipriota. Esta estrategia de adquisición busca modernizar el ejército, dejando atrás los T-80 y los vehículos de combate de infantería BMP-3 de fabricación rusa, que sufren graves problemas de mantenimiento y suministro de repuestos debido a las sanciones internacionales.
La reestructuración planificada aprovecha la financiación europea SAFE para adquisiciones francesas, incluyendo posibles pedidos complementarios de vehículos blindados Griffon y Serval, al tiempo que utiliza los presupuestos de defensa nacionales para establecer una fuerza de combate blindada moderna y multinivel a partir de 2028