En Francia en noviembre de 2025, el Presidente de la República, anunció el nuevo servicio militar de 10 meses que inicialmente está abierto a jóvenes de entre 18 y 25 años, de forma voluntaria. En la Armada francesa, los primeros reclutas comenzarán su servicio en septiembre en uno de los diez centros dedicados a su formación inicial. El proceso de reclutamiento aún está en curso.
La Armada francesa ofrece seiscientas plazas para la primera oleada de reclutamiento (600 en la Fuerza Aérea y 1.800 en el Ejército) en el marco de este nuevo programa creado para "satisfacer las necesidades de las fuerzas armadas" ante el aumento de los riesgos de conflicto, tal como anunció el Presidente. Su expansión es gradual, con 3.000 plazas en 2026, 4.000 en 2027, 10.000 en 2030 y 42.500 en 2035, según el Ministerio de las Fuerzas Armadas.
Desde que se abrieron las solicitudes en enero, “4400 jóvenes han presentado un expediente en un Centro de Información y Reclutamiento de las Fuerzas Armadas (CIRFA), y 2000 han sido seleccionados por una de las tres ramas de las fuerzas armadas”, informó a la prensa el contralmirante Berlizot, jefe de la unidad de cohesión nacional del Cuartel General de la Armada. El primer dato clave: el 56 % de los solicitantes para ingresar en la Armada tienen entre 20 y 25 años, y el 44 % entre 18 y 19. Este grupo de edad era el principal objetivo de reclutamiento, con la meta de alcanzar el 80 %. En esta etapa, esa meta está lejos de lograrse.
Para estos jóvenes de 18 y 19 años con diploma de bachillerato, el servicio nacional se concibió como un año sabático, permitiéndoles interrumpir sus estudios sin perder sus solicitudes de admisión a la universidad y brindándoles además la oportunidad de volver a solicitar plaza posteriormente, aprovechando la experiencia adquirida durante su servicio. Sin embargo, pocos jóvenes aprovecharon esta opción, probablemente porque no habían tenido tiempo de considerarla entre sus posibilidades.