El Reino Unido ha impulsado tres nuevos diseños de armas de ataque de largo alcance para Ucrania en el marco del Proyecto Brakestop, y los tres han completado las pruebas de vuelo en el plazo de un año desde el lanzamiento del programa.
Este esfuerzo podría proporcionar a Kiev una capacidad de ataque con apoyo interno que supere los 500 km, al tiempo que reduce la dependencia de las cadenas de suministro extranjeras y acelera el despliegue en el campo de batalla.
El Proyecto Brakestop es una iniciativa liderada por el Reino Unido centrada en el rápido desarrollo de armas de ataque de precisión lanzadas desde tierra, adaptadas a las necesidades operativas de Ucrania. El programa prioriza la producción a bajo coste, los ciclos de fabricación acelerados y la exclusión de componentes de origen estadounidense, una medida que podría simplificar las aprobaciones de exportación y garantizar el suministro a largo plazo.
Las exitosas pruebas de vuelo de los tres diseños competidores representan un hito significativo, ya que Londres busca ampliar la capacidad de Ucrania para atacar objetivos de alto valor a mayores distancias.