El ejército francés ha comenzado a probar el vehículo terrestre no tripulado de próxima generación Hermione. Las pruebas se están llevando a cabo en el marco del programa Pendragon del Ejército, que se centra en la integración de sistemas de combate basados en inteligencia artificial en futuras operaciones militares.
Según el Ejército se ha fijado el objetivo de entregar su primera unidad robótica a las fuerzas operativas para 2027.
Hermione fue desarrollado conjuntamente por la empresa de defensa polaca PHU Lechmar y la firma francesa H2X-Defense. La plataforma está diseñada como un vehículo terrestre no tripulado modular con ruedas, capaz de soportar una amplia gama de perfiles de misión.
El dron tiene una capacidad de carga útil de 300 kilogramos, con variantes alternativas capaces de transportar hasta dos toneladas. Diseñado para terrenos irregulares o accidentados, Hermione cuenta con tracción total y alcanza una velocidad máxima de 38 kilómetros por hora. La plataforma mide 3,3 metros de largo, 1,85 metros de ancho y 1,4 metros de alto, sin contar el equipo de misión montado. La versión exhibida en MSPO pesaba 700 kilogramos y ofrecía 300 milímetros de altura libre al suelo.
Hermione está propulsado por pilas de combustible de hidrógeno integradas en cilindros con certificación TPED que suministran energía a motores eléctricos de 8 kW montados en el buje. El vehículo incluye una batería de 25 kWh y ofrece una autonomía operativa de hasta 20 horas, según los fabricantes. Se estima que el reabastecimiento tarda unos tres minutos, y las tripulaciones pueden reemplazar los cilindros de hidrógeno en campo para mantener las operaciones sin tiempos de inactividad prolongados.
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