Ahí hay claros y sombras, al inicio del conflicto, Mitterrand, se acercó a la posición Británica al declarar un embargo a la venta de armas francesas y asistencia a Argentina. Permitió usar instalaciones portuarias francesas en África Occidental y le proporcionó información detallada sobre los aviones y las armas que le había vendido a Argentina.
Pero con gran contestación y desacuerdos dentro de su gobierno y el parlamento. Pero las acciones decían más que las palabras, y un equipo técnico francés -principalmente empleados de una empresa 51% propiedad del Estado francés- se quedó en Argentina durante la guerra poniendo al día los lanzadores de Exocet, algo fundamental como se vio. Aún hace bien poco, Dasault, no sabía nada de ese equipo en Argentina, y el secretario de Seguridad Internacional de Francia, dijo que desconocían que ese equipo estuviera allí, es innegable y que no debe menospreciarse. Pero por otra parte la DGSE (Seguridad Exterior), lo sabía perfectamente pues tenían un "topo" dentro, y ahora casi califican a los componentes del equipo de traidores.
Y los británicos a la pregunta de si creían que los franceses actuaron con duplicidad, respondieron: "Sí, desde luego. Y siempre lo han hecho".