Uruguay rescinde el contrato de las dos patrulleras encargadas a Cardama y anuncia que llevará al astillero vigués ante la Justicia.
La pérdida de un pedido de esta magnitud supone un duro golpe económico y reputacional para la factoría: se cae el mayor contrato en su centenaria trayectoria. "Entendemos que se ha procedido de manera muy incorrecta y vamos a estudiar los caminos a seguir. Siempre hemos manejado esto con criterios empresariales y eso no va a cambiar ahora, de modo que no nos vamos a dejar apurar por nadie. Ya habrá oportunidad de discutir todos estos temas y veremos a quién le asistía la razón", añaden desde la dirección del astillero tras conocer este 13 de febrero que el Gobierno uruguayo ha decidido definitivamente romper las relaciones.
Como se suele decir pleitos tengas y los ganes, suerte.