Difesa: parte il progetto F-35 a Trapani. Contratto da 112 milioni a Leonardo e Lockheed Martin per il nuovo polo addestrativo europeo (LTC) operativo dal 2029.
Ares Osservatorio Difesa (aresdifesa.it)
Se inaugura en Trapani el Centro de Entrenamiento del F-35, el primero del mundo fuera de EE. UU.
El Ministerio de Defensa intensifica sus esfuerzos para fortalecer las capacidades nacionales del caza de quinta generación, autorizando la inversión en la construcción del Centro de Entrenamiento Lightning (LTC) en el Aeropuerto de Trapani.
Con una Determinación de Contrato (DAC) que compromete 112,6 millones de euros a lo largo de un periodo de cinco años, la Dirección de Armamento Aéreo y Aeronavegabilidad (DAAA) ha dado luz verde a la creación de un centro de entrenamiento avanzado, destinado a convertirse en un punto de referencia no solo para la Fuerza Aérea Italiana, sino también para todos los socios internacionales del programa JSF.
Tercera Base Operativa y Centro Internacional
La estrategia de Defensa ha identificado el aeropuerto siciliano como la tercera Base Operativa Principal (MOB) para la flota del F-35, junto con las bases de Amendola y Ghedi. El proyecto de Trapani, sin embargo, es más ambicioso y busca establecer un verdadero ecosistema operativo y de entrenamiento.
El plan prevé la coexistencia de tres entidades distintas pero integradas: un Grupo de Vuelo Operacional nacional (Escuadrón OPS de la ITAF), un Grupo de Vuelo de Entrenamiento Internacional (Escuadrón PTC) y el Centro de Entrenamiento Conjunto (LTC), objeto del contrato actual.
El objetivo es satisfacer la creciente demanda de formación de la OTAN y de los países europeos mediante el establecimiento en Italia del primer Centro de Entrenamiento de Pilotos del F-35 fuera de Estados Unidos.
Contenido de la Fase 1
El proyecto autorizado, definido como prioritario, abarca la primera fase del programa general. Los recursos asignados se utilizarán para construir el edificio principal de entrenamiento en tierra, una instalación que debe cumplir requisitos de seguridad extremadamente estrictos, incluyendo una Instalación del Programa de Acceso Especial (SAPF).
Además del componente de construcción, el contrato cubre la adquisición e instalación de los sistemas tecnológicos iniciales, en concreto dos Simuladores de Misión Completa (FMS), así como la preparación de espacios para albergar dispositivos de entrenamiento adicionales (PTD) en el futuro. La DAAA enfatiza que los componentes de infraestructura y tecnología forman un todo inseparable, lo que requiere una planificación integral desde cero para obtener las certificaciones de seguridad necesarias, tanto estadounidenses como nacionales.
Adjudicado a Leonardo y Lockheed Martin
Desde una perspectiva administrativa, el Ministerio de Defensa ha adjudicado el proyecto a un Consorcio Temporal (RTI) formado por Leonardo S.p.A. y Lockheed Martin.
La elección se debe a estrictas restricciones tecnológicas y regulatorias. Lockheed Martin es la única entidad autorizada para distribuir los simuladores del programa JSF, mientras que Leonardo ha sido identificada por el fabricante estadounidense como la única entidad industrial nacional con la experiencia y las autorizaciones (mediante acuerdos TAA/MLA aprobados por el gobierno estadounidense) para gestionar los datos de ingeniería clasificados necesarios para el proyecto.
El proyecto también debe cumplir con los requisitos establecidos por la Oficina del Programa Conjunto (JPO) del F-35, con un proceso de Revisión de Diseño y la posterior Autorización de Construcción, en el marco del "Diseño de Requisitos de Instalaciones" y el "Documento de Requisitos de Instalaciones".
Calendario ajustado
El calendario de implementación está determinado por una fuerte urgencia estratégica. El documento de planificación establece plazos estrictos: el Ministerio de Defensa exige la provisión de una capacidad inicial de entrenamiento para diciembre de 2028, y la finalización del edificio del Centro de Control de Tiempo Completo (LTC) está estrictamente programada para el 1 de julio de 2029.
El gasto se distribuirá progresivamente, aumentando desde los 8,2 millones de euros presupuestados para 2026 hasta alcanzar el máximo gasto en el bienio 2028-2029, período en el que se concentrarán más de 87 millones de euros en inversiones.
Los responsables del programa advierten que el incumplimiento de este plazo podría comprometer el posicionamiento estratégico de Italia en el programa internacional F-35.