Yo ya comenté como está el percal a nivel general, aumentar la dotación en marina en un 50% me parece un disparate, si antes la propia marina no se audita y reconfigura, la IM no sobra, pero debe reconfigurarse y hasta cierto punto es el menor de los problemas de la AE, diversos profesionales de todo el escalafón coinciden en la información que me dan, de una gran desmotivación y pasotismo. Eso es importante de solucionar y a continuación plantearse el incremento de efectivos, de nada vale planificar flota a 20/30 años sino se tiene la materia prima que hará que esa flota funcione.
Las razones de esa "desproporción" entre cuerpos, en España en la marina se vive desde el desastre de Cuba y Filipinas, que la sociedad dirigente de la época y la propia sociedad culpó de los desastrosos resultados, dejándola de lado, a lo que no ayudó la actitud endogámica del cuerpo que se consideraba por encima del bien y el mal, no reconociendo sus errores y persistiendo en su actitud de altivez y considerarse superior a los demás, acompañado de menosprecio, arrogancia e infravaloración de la marinería y clases inferiores.
El resultado para ella desgraciadamente se vio en la guerra civil. Del conflicto salió un modelo de FAS, no pensado para el enemigo exterior y si para el interior, que estuvo vigente hasta bien entrada la década de los 80 del pasado siglo, apuntalado muy fuerte con un SMO, poco útil y que tratamos de enmendarlo la verdad que sin mucho éxito hasta nuestros días.
Las cosas han cambiado para mejor, cierto, pero como somos el país del péndulo, ahora vivimos situaciones esperpénticas en buques y arsenales. Que sumados a otros problemas ya conocidos desmoralizan a una gran parte de la plantilla que muchas veces aguanta por tener cerca la jubilación y en caso contrario buscando el resguardo de destinos no conflictivos. Aparte del daño que generó el plan Bolonia en el escalafón, dicho por el almirante jefe de personal ya hace un año en reuniones internas, que está generando frustración en profesionales de valía por destinos sin apenas proyección, destinos y empleos que hasta hace años eran anhelados por otros cuerpos o escalas que por la dichosa Bolonia, no pueden acceder.




