No es tarde si la dicha es buena, simplemente se debe recordar que la Ley de Prevención de Riesgos Laborales es de 1995, y aunque desde su promulgación se restringió su aplicación en actividades cuyas particularidades lo impidan en el ámbito de las funciones públicas como la Policía, seguridad y resguardo aduanero, protección civil y peritaje forense en casos de grave riesgo, catástrofe y calamidad pública o las Fuerzas Armadas y actividades militares de la Guardia Civil.
En estos casi 36 años, se fueron incorporando todo tipo de EPIs, incluso en quien legalmente no tendría que exigirse, pues como siempre fue evidente el beneficio que representaba su uso, frente al escudarse algunos en lo que decía la Ley, y llama poderosamente la atención que en las más elementales actividades de la vida profesional que todos podemos ver simplemente en la carnicería del super, no se cumplieran a bordo de buques y dependencias.
Otro caso sangrante era el de las tripulaciones de la GC del mar, que iban uniformadas como si fueran la tripulación del yate del Aga Khan, en una regata del Corte Ingles, con sus zapatitos náuticos, short y polo de manga corta, algo que te dolían los ojos al verlo.