El nuevo estándar propuesto para los grandes barcos metaneros (LNGC) está cambiando de los actuales 174.000 m³ a un formato más eficiente de 200.000 m³.
Esta evolución técnica busca optimizar el transporte global de Gas Natural Licuado (GNL) en respuesta a las presiones de descarbonización y a la necesidad de mayor rentabilidad comercial.
Un estudio estratégico publicado por Lloyd's Register (LR) y el especialista tecnológico GTT detalla que este incremento de volumen no reduce drásticamente la versatilidad comercial de los barcos, ya que unas 88 terminales en todo el mundo son compatibles con este diseño de 200.000 m³ (frente a las 97 compatibles con el formato clásico de 174.000 m³).
Según el informe y de fuentes del sector los factores que impulsan este cambio serían:
• Eficiencia de emisiones: Al operar a velocidades medias más bajas (slow-steaming), el diseño de 200.000 m³ logra reducir la intensidad de emisiones de gases de efecto invernadero hasta en un 27%, adelantándose a las estrictas normativas ambientales globales y de la Unión Europea.
• Innovación en el diseño: La reducción a solo 3 tanques idénticos frente a los cuatro actuales disminuye los costes de construcción y el peso del buque, utilizando tecnologías avanzadas de contención de membrana como el sistema NEXT1 de GTT.
• Compatibilidad física: El ancho de la manga del buque (vessel beam) se ha determinado como el factor de diseño más crítico para asegurar que estos barcos más grandes sigan entrando en la gran mayoría de las terminales de Asia-Pacífico, Europa y América del Norte sin requerir modificaciones en la infraestructura portuaria