El futuro de la Armada Española
-
Pues para añadir algo a vuestras ideas sobre el futuro yo tengo la impresión que el programa más importante para el futuro de la Armada en los próximos años pueda ser el de las corbetas. Digamos que es el tapado de la Armada.
Si analizamos las horas de mar de la flota nos encontramos que la Fuerza de Acción Marítima (BAM y patrulleros) registra la mayor densidad de actividad operativa, situándose de media entre 95 y 120 días de mar al año por unidad en los períodos recientes. La Fuerza de Acción Naval (fragatas F-100 y F-80) mantiene promedios de 80 a 100 días de mar al año, condicionada por ciclos de gran mantenimiento y revisiones del sistema. La fuerza submarina presenta la mayor brecha de disponibilidad operativa por motivos de sobra conocidos. El LHD Juan Carlos I promedia entre 50 y 65 días de mar en los últimos años.
Es decir, la introducción de las corbetas tendrá un efecto mayúsculo en la flota. Las tareas de los BAM en operaciones es la espina dorsal a día de hoy y se mantendrá en un futuro, pero el uso de las F100 y las vetustas F80 es en buena parte ineficiente. Estas plataformas representan un coste de hora de navegación e inmovilización logística muy elevado y se están usando en tareas para las que están sobredimensionadas (las F100 por capacidades y las F80 por personal). Las corbetas cubrirán un hueco de misiones que cada vez presentan mayor riesgo e incertidumbre. El escenario geoestratégico del Mediterráneo, el Atlántico y el Flanco Sur exige una presencia continua con capacidad real de autodefensa (Vigilancia y presencia avanzada en el Golfo de Guinea y disuasión y control del tráfico marítimo en el Mediterráneo y Atlántico)
Las F-100 y F-110 quedarán reservadas para misiones de alta intensidad, grandes adiestramientos multinacionales y despliegues estratégicos lejanos como el Indico o el Pacífico. De este modo, la fuerza de escoltas reduce su desgaste y prolonga su ciclo de vida útil sin perder capacidad de disuasión.
Frente a un patrullero convencional BAM, la EPC aporta capacidad real de autoprotección, sistemas de combate integrados, capacidades antisuperficie y capacidad para operar y desplegar vehículos no tripulados (aéreos, de superficie y submarinos si se implementan). Navegar y mantener una corbeta de 3.000 toneladas requiere una dotación significativamente menor y unos costes de combustible e insumos marcadamente inferiores respecto a un escolta de 6.000 toneladas, esto sí es hacer más con menos.
-
Poco que añadir, muy bien argumentado @saragal , las EPC vienen a recuperar una capacidad perdida con la baja de las "Hormigas Atómicas", las Descubierta.
Si algún día llega un conflicto de verdad, dame Fragatas/Destructores y no Corbetas, pero para muchas de estas misiones de menor entidad cuyo riesgo ha aumentado por las amenazas asimétricas un OPV ya no basta. Equilibrio, eso es lo que ha de tener la flota, y para eso un poco de todo y no prescindir de nada.