S-80 Plus
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Alguien hablando claro del programa S-80.

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Roberto Gutiérrez es una de las personas que más sabe de defensa y temas militares de este país. Lo sigo a diario pero cuando he puesto alguna opinión suya se le ha cuestionado, parece ser que por aquí no tiene muchos fans. Por citar un ejemplo, es uno de los abanderados del CATOBAR, está convencido que se va a construir. Sabe mucho pero tiende también a confundir opinión con realidad y a no admitir equivocarse nunca. En cualquier caso me parece siempre una fuente a tener en cuenta como mínimo.
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Roberto no es fiable, ayer u hoy la acaba de cagar nuevamente respeto al NH90, no tiene desde mi punto de vista credibilidad ninguna.
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Roberto Gutiérrez es una de las personas que más sabe de defensa y temas militares de este país. Lo sigo a diario pero cuando he puesto alguna opinión suya se le ha cuestionado, parece ser que por aquí no tiene muchos fans. Por citar un ejemplo, es uno de los abanderados del CATOBAR, está convencido que se va a construir. Sabe mucho pero tiende también a confundir opinión con realidad y a no admitir equivocarse nunca. En cualquier caso me parece siempre una fuente a tener en cuenta como mínimo.
@Pepillo tiene opiniones muy polarizadas para mi gusto aunque hay temas de los que habla con mucho criterio en otros tiene su verdad y de ahí no le mueves.
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Yo lo que veo es un sesgo de opinión un poco radical, con las ganas que le tenemos al actual gobierno una noticia así hubiese sido publicado en distintos medios y no ha sido asi
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El nuevo submarino S-82 supera ya cuatro fases críticas y se aceleran el S-83 y el S-84
El programa de submarinos S-80 de la Armada española continúa avanzando con nuevos hitos técnicos. En este caso se ha procedido al encendido por pr...
El Debate (www.eldebate.com)
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Que estén en tiempo ya es todo un logro
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La página francesa Le portail des sous-marins, publicó la semana pasada el siguiente reportaje link en relación con el tema publicado por La Vanguardia:
El flamante submarino de la Armada española, el Isaac Peral , zarpó a principios de febrero para unirse a la operación de vigilancia marítima Noble Shield de la OTAN en el Mediterráneo. Cuatro días después, tuvo que regresar urgentemente a Cartagena.
Navegando en aguas poco profundas y mar agitado, la tripulación escuchó un estruendo ensordecedor. Al salir a la superficie, descubrieron que el submarino había perdido su superestructura de acero de proa. Grandes placas de metal, algunas de casi una tonelada, se habían desprendido del casco. Los fragmentos impactaron contra la torre de mando, dañándola en varios puntos.
La situación podría haber sido mucho peor. Ningún escombro alcanzó el snorkel, el tubo que suministra aire a los motores. De haberlo hecho, el daño podría haber provocado una fuga. El incidente obligó a abortar la misión. El submarino fue llevado al astillero para reparaciones urgentes, para las cuales se utilizaron planchas del Cosme García n.° 3 , ya que las del Narciso Monturiol estaban dañadas. Solo pudo regresar al mar diez días después.
Este incidente, que pasó prácticamente desapercibido, contrasta fuertemente con la narrativa que rodeó al submarino desde su botadura, presentada como el mayor logro tecnológico de la Armada. En noviembre de 2023, durante la entrega del buque por parte de Navantia, el Jefe del Estado Mayor de la Armada española, el almirante Antonio Piñeiro, lo calificó de «día memorable» y «hito fundamental» para la modernización naval. La ministra de Defensa española, Margarita Robles, por su parte, lo consideró un «salto adelante» y motivo de orgullo nacional.
El Isaac Peral no es un submarino cualquiera. Es el primero diseñado y construido íntegramente en España. Simboliza el compromiso con la soberanía tecnológica para un arma clave de disuasión naval. La serie constará de cuatro unidades: al Isaac Peral le seguirán el Narciso Monturiol (previsto para 2026), el Cosme García (2028) y el Mateo García de los Reyes (2030). Solo once países en el mundo poseen submarinos de guerra.
Pero tras esta imagen de éxito, la realidad operativa resultó ser mucho más problemática. El incidente ocurrido durante la misión de vigilancia de la OTAN no es un caso aislado. Según fuentes cercanas al programa, en los últimos meses se han acumulado problemas en numerosos sistemas: válvulas del casco (posiblemente con fallos de diseño o de material), purga de lastre líquido, sistemas hidráulicos del timón y el elevador, sistema de refrigeración y snorkel. También se han detectado anomalías en las escotillas y los sistemas de propulsión, aunque el nivel de riesgo es menor.
El buque ha sido sometido a una serie de reparaciones. Y, según estas fuentes, desde su entrega, ha pasado más tiempo en el taller que en el mar.
Uno de los problemas más críticos concierne al sistema de combate. En los últimos meses, el Isaac Peral ha realizado una decena de maniobras de lanzamiento de torpedos frente a las costas de Canarias y Almería. Según las mismas fuentes, ninguna de ellas alcanzó su objetivo.
El submarino utiliza el torpedo pesado DM2A4, fabricado en Alemania y equipado con un sistema de gestión táctica suministrado por la empresa estadounidense Lockheed Martin. Las causas de estos fallos aún no están claras. Podrían deberse al almacenamiento prolongado de los torpedos —adquiridos hace más de diez años, antes de la entrada en servicio del submarino— o a problemas de integración entre los sistemas.
El Ministerio de Defensa reconoce la existencia de incidentes, pero los describe como normales para un programa de tal complejidad. «Los incidentes se detectaron en diferentes fases (...) y se corrigieron de acuerdo con los procedimientos establecidos», declaró en un correo electrónico enviado a La Vanguardia .
En cuanto a los sistemas de armamento, el Ministerio de Defensa afirma que están "plenamente operativos" y que han sido probados "con éxito" en varias ocasiones, "considerándose su rendimiento satisfactorio". Añadió que el lunes pasado se lanzaron dos torpedos "sin incidentes".
Respecto al incidente de febrero, el Ministerio de Defensa lo atribuye al fuerte oleaje y al desprendimiento de componentes del casco exterior, sin que ello afectara a la seguridad. El Ministerio no especifica el tiempo real de operación del submarino en comparación con el tiempo dedicado a mantenimiento o reparación, pero indica que el submarino —entregado hace más de 840 días— «ha acumulado 267 días en el mar y más de 2800 horas sumergido desde su puesta en servicio». «Está en pleno funcionamiento», insiste el Ministerio.
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Un programa lanzado con Naval Group antes del divorcio.
El programa S-80 se puso en marcha a principios de la década de 2000 con un objetivo ambicioso: dotar a España de submarinos propios y romper su dependencia tecnológica de Francia. Durante décadas, la construcción de submarinos españoles se había llevado a cabo en colaboración con la empresa francesa DCN (actualmente Naval Group), con la que se habían construido y vendido los submarinos de la clase Scorpène a Malasia, Chile e India.La alianza se disolvió tras un deterioro gradual de las relaciones después de que Navantia decidiera en 2006 poner fin a su colaboración con DCN. La empresa francesa llevó el asunto a los tribunales, acusando a la firma española de explotar la cooperación para adquirir conocimientos y competir independientemente con España, mientras que esta última alegaba haber sido excluida de los contratos internacionales. La ruptura fue definitiva.
España emprendió entonces en solitario el desarrollo del S-80. El proyecto se vio obstaculizado por dificultades desde el principio. La más significativa: en 2012, se descubrió un exceso de peso de 125 toneladas, lo que comprometió la flotabilidad y obligó a rediseñar completamente el submarino, además de alargarlo casi diez metros.
El sistema de propulsión independiente del aire (AIP, por sus siglas en inglés) tampoco estuvo listo a tiempo: los dos primeros submarinos se equiparían con él más tarde, lo que perjudicó su competitividad en el mercado mundial.
La falta de experiencia industrial obligó a rediseñar componentes críticos como válvulas, bombas y sistemas eléctricos. Navantia especificó estos sistemas sin experiencia previa, y las empresas responsables de su fabricación también carecían de conocimientos especializados. Según fuentes expertas, esta es la principal razón de las fallas que se están produciendo actualmente.
El submarino es la embarcación más compleja de diseñar y construir. Requiere una precisión técnica extrema: un fallo en los sistemas esenciales puede provocar la pérdida de la embarcación, al igual que ocurre con un avión o un satélite, y por lo tanto, poner a su tripulación en grave peligro.
Se suponía que el primer submarino estaría operativo en 2011; sin embargo, no se entregó hasta 2023, con más de diez años de retraso. En realidad, Navantia lo entregó bajo presión del Ministerio de Defensa, sin haber realizado las pruebas de mar necesarias. La entrega definitiva del Isaac Peral tuvo lugar apenas un año después.
El sobrecoste ha sido colosal. El presupuesto inicial de 2.135 millones de euros se disparó hasta los 4.339 millones. En diciembre, el Consejo de Ministros aprobó el último incremento presupuestario: 432 millones de euros para «obtener una configuración adecuada para los submarinos, adquirir repuestos y subsanar la obsolescencia detectada en los distintos sistemas e instalaciones». Esta inyección de capital forma parte no solo del compromiso adquirido con la OTAN de destinar el 2% del PIB a la defensa, sino también de las capacidades operativas que las Fuerzas Armadas españolas deben alcanzar dentro de la Alianza.
El discurso oficial, sobre todo en los círculos militares, enfatiza la unidad y la defensa inquebrantable del S-80. Sin embargo, muchos en el sector consideran un error histórico la decisión de España de seguir una política técnica e industrial independiente en materia de construcción de submarinos. Esto cobra aún más relevancia si se tiene en cuenta que la OTAN y la UE cooperan en programas de defensa: compartir desarrollos reduce costes, fomenta el progreso tecnológico y aumenta la fiabilidad. Esta es también una de las recomendaciones del informe Draghi, que identifica la fragmentación del mercado de defensa y la dependencia tecnológica externa como debilidades críticas para Europa.
Italia abandonó recientemente su proyecto nacional de construcción de submarinos con Alemania, el principal fabricante europeo, al igual que Noruega. España podría considerar esta alianza si la reconciliación con Francia resulta imposible.
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La página francesa Le portail des sous-marins, publicó la semana pasada el siguiente reportaje link en relación con el tema publicado por La Vanguardia:
El flamante submarino de la Armada española, el Isaac Peral , zarpó a principios de febrero para unirse a la operación de vigilancia marítima Noble Shield de la OTAN en el Mediterráneo. Cuatro días después, tuvo que regresar urgentemente a Cartagena.
Navegando en aguas poco profundas y mar agitado, la tripulación escuchó un estruendo ensordecedor. Al salir a la superficie, descubrieron que el submarino había perdido su superestructura de acero de proa. Grandes placas de metal, algunas de casi una tonelada, se habían desprendido del casco. Los fragmentos impactaron contra la torre de mando, dañándola en varios puntos.
La situación podría haber sido mucho peor. Ningún escombro alcanzó el snorkel, el tubo que suministra aire a los motores. De haberlo hecho, el daño podría haber provocado una fuga. El incidente obligó a abortar la misión. El submarino fue llevado al astillero para reparaciones urgentes, para las cuales se utilizaron planchas del Cosme García n.° 3 , ya que las del Narciso Monturiol estaban dañadas. Solo pudo regresar al mar diez días después.
Este incidente, que pasó prácticamente desapercibido, contrasta fuertemente con la narrativa que rodeó al submarino desde su botadura, presentada como el mayor logro tecnológico de la Armada. En noviembre de 2023, durante la entrega del buque por parte de Navantia, el Jefe del Estado Mayor de la Armada española, el almirante Antonio Piñeiro, lo calificó de «día memorable» y «hito fundamental» para la modernización naval. La ministra de Defensa española, Margarita Robles, por su parte, lo consideró un «salto adelante» y motivo de orgullo nacional.
El Isaac Peral no es un submarino cualquiera. Es el primero diseñado y construido íntegramente en España. Simboliza el compromiso con la soberanía tecnológica para un arma clave de disuasión naval. La serie constará de cuatro unidades: al Isaac Peral le seguirán el Narciso Monturiol (previsto para 2026), el Cosme García (2028) y el Mateo García de los Reyes (2030). Solo once países en el mundo poseen submarinos de guerra.
Pero tras esta imagen de éxito, la realidad operativa resultó ser mucho más problemática. El incidente ocurrido durante la misión de vigilancia de la OTAN no es un caso aislado. Según fuentes cercanas al programa, en los últimos meses se han acumulado problemas en numerosos sistemas: válvulas del casco (posiblemente con fallos de diseño o de material), purga de lastre líquido, sistemas hidráulicos del timón y el elevador, sistema de refrigeración y snorkel. También se han detectado anomalías en las escotillas y los sistemas de propulsión, aunque el nivel de riesgo es menor.
El buque ha sido sometido a una serie de reparaciones. Y, según estas fuentes, desde su entrega, ha pasado más tiempo en el taller que en el mar.
Uno de los problemas más críticos concierne al sistema de combate. En los últimos meses, el Isaac Peral ha realizado una decena de maniobras de lanzamiento de torpedos frente a las costas de Canarias y Almería. Según las mismas fuentes, ninguna de ellas alcanzó su objetivo.
El submarino utiliza el torpedo pesado DM2A4, fabricado en Alemania y equipado con un sistema de gestión táctica suministrado por la empresa estadounidense Lockheed Martin. Las causas de estos fallos aún no están claras. Podrían deberse al almacenamiento prolongado de los torpedos —adquiridos hace más de diez años, antes de la entrada en servicio del submarino— o a problemas de integración entre los sistemas.
El Ministerio de Defensa reconoce la existencia de incidentes, pero los describe como normales para un programa de tal complejidad. «Los incidentes se detectaron en diferentes fases (...) y se corrigieron de acuerdo con los procedimientos establecidos», declaró en un correo electrónico enviado a La Vanguardia .
En cuanto a los sistemas de armamento, el Ministerio de Defensa afirma que están "plenamente operativos" y que han sido probados "con éxito" en varias ocasiones, "considerándose su rendimiento satisfactorio". Añadió que el lunes pasado se lanzaron dos torpedos "sin incidentes".
Respecto al incidente de febrero, el Ministerio de Defensa lo atribuye al fuerte oleaje y al desprendimiento de componentes del casco exterior, sin que ello afectara a la seguridad. El Ministerio no especifica el tiempo real de operación del submarino en comparación con el tiempo dedicado a mantenimiento o reparación, pero indica que el submarino —entregado hace más de 840 días— «ha acumulado 267 días en el mar y más de 2800 horas sumergido desde su puesta en servicio». «Está en pleno funcionamiento», insiste el Ministerio.
Grandes placas de metal, algunas de casi una tonelada, se habían desprendido del casco. Los fragmentos impactaron contra la torre de mando, dañándola en varios puntos.
En serio @lepanto ¿ves eso que ponen posible? ¿sin que se vaya a pique? Joder, parece una película .......
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Grandes placas de metal, algunas de casi una tonelada, se habían desprendido del casco. Los fragmentos impactaron contra la torre de mando, dañándola en varios puntos.
En serio @lepanto ¿ves eso que ponen posible? ¿sin que se vaya a pique? Joder, parece una película .......
@Pepillo tal y como lo cuenta la prensa francesa -que le encanta hablar bien de productos que supongan competencia a lo suyo - recuerda a lo de la rodilla de Mbappe
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Ya sabíamos de algunos de esos problemas y que el primero de la serie sería más un prototipo que otra cosa, pero lo de las planchas de una tonelada soltandose de la proa...como si lo hubiese soldado un francés...no sé no acabo de digerirlo, me preocupa más lo de los torpedos.