El Brexit y el conflicto con Rusia nos dejan fuera de juego como actor global. El brexit porque cercena el sueño de la construcción Europea. El conflicto con Rusia porque implica el sometimiento claro de la voluntad política europea a la norteamericana, se aceptó el "fuck the EU" y el espionaje masivo, lo del NS2 y ahora toca comerse a Trump. Todo el mundo ha tomado nota y por eso de lo único que se habla con Europa a día de hoy es de qué te puedo vender (en ocasiones comprar).