El domingo 26 de agosto de 2024, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania instó a Bielorrusia a retirar sus tropas desplegadas en su frontera y a "cesar sus acciones hostiles".
Citando información de inteligencia, se acusa a Bielorrusia de "concentrar una cantidad significativa de personal, incluidas fuerzas de operaciones especiales, armas y equipo militar" en la región de Gomel, cerca de la frontera norte de Ucrania, "bajo la apariencia de ejercicios".
"Advertimos a los bielorrusos que no cometan errores trágicos para su país bajo la presión de Moscú, e instamos a sus fuerzas armadas a que cesen sus acciones hostiles y retiren sus fuerzas de la frontera ucraniana a una distancia más allá del campo de tiro de los sistemas bielorrusos", afirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores en su comunicado.
Ucrania indicó que cerca de la frontera se desplegaron tropas bielorrusas y mercenarios del grupo ruso Wagner. Los dos países comparten una frontera de 1.084 km.
"Advertimos que, en caso de violación de la frontera de Ucrania por parte de Bielorrusia, nuestro Estado tomará todas las medidas necesarias para ejercer el derecho de legítima defensa garantizado por la Carta de las Naciones Unidas", declaró el Ministerio de Asuntos Exteriores. "Por ello, todas las concentraciones de tropas, instalaciones militares y rutas de suministro en Bielorrusia se convertirán en objetivos legítimos para las fuerzas armadas ucranianas".
También destacó que la región donde se habían reunido las tropas bielorrusas estaba cerca de la central nuclear de Chernóbil, y afirmó que cualquier ejercicio militar realizado en esa región constituía una "amenaza para la seguridad nacional de Ucrania".