Tropas expedicionarias Sahara

Ejércitos de tierra de todo el mundo y elementos que los componen

Moderadores: poliorcetes, Lepanto, Orel, Edu

Re: TROPAS EXPEDICIONARIAS SAHARA

Notapor almogavar el Dom Jul 20, 2008 3:50 pm


Muy resistentes, viví­an y luchaban con lo mí­nimo indispensable, como siempre han hecho los moros. De ahí­ que en el momento de sus ataques no llevaban sobre sí­ más equipo que el arma, municiones y una pequeña bolsa con algún alimento. Además, parece ser que a lo largo del territorio existí­an algunos depósitos ocultos de ví­veres, prendas, mantas, etc. perfectamente camuflados.

No eran soldados en el sentido estricto de la palabra (ya hemos visto que algunos fueron reclutados a la fuerza), sino individuos armados que practicaban la guerrilla, luchando normalmente con agallas. Lo abrupto del terreno facilitó el que se convirtieran en unos maestros en el arte de la emboscada, de forma que intentaban no delatar su presencia.

Cuando la situación era apurada cambiaban rápidamente su atuendo militar (su uniformidad era muy compleja) por otro de paisano, escondiendo su arma y mostrándose pací­ficos. Si caí­an prisioneros no hablaban nada o contaban historias fantásticas.

Utilizaban el camello y el asno como medio de transporte, junto con unos pocos camiones y jeeps, ambos de procedencia norteamericana. Pero lo que a vehí­culos rueda se refiere, disponí­an sobre todo de vehí­culos civiles y algunos camiones Ford Pick-Up. Como alimentación principal usaban el queso y la leche de cabra, junto con leche en polvo procedente también de la ayuda norteamericana.

Normalmente aparecí­an diseminados en pequeños grupos, sin sujeción a un orden de combate determinado, tratando de causar bajas sin importarles para nada la conservación del terreno. Por razones de prestigio o amor propio, no dejaban huellas, ni siquiera de manchas de sangre. Casi nunca abandonaban las bajas. Si era necesario esperaban a la noche para retirarlas.

En los ataques nocturnos, a veces llevaban colaboradores civiles (incluso mujeres) sin armas para que en el último instante lanzasen gritos de gran efecto moral. Se trataba de un vocerí­o lelilí­ en el que prorrumpí­an las mujeres musulmanas momentos antes de esperar una victoria en el combate seguida de una matanza o como antecedente de un degí¼ello. Si algún hombre armado caí­a, estos paisanos se apoderaban de sus armas y se convertí­an en combatientes. De no ser así­ se encargaban de recoger las bajas, es decir, realizaban las funciones de camilleros.

Las “moras”tambien participaban en la guerra, junto a los no combatientes, tratando con sus gritos de crearnos un “ambiente”acojonante de miedo. ¡ la madre que las parió “.

Imagen

Aprovechaban al máximo el terreno y el enmascaramiento. En ocasiones se ocultaban en una hendidura del terreno, colocándose encima una planta, grande y llena de pinchas existente en Ifni (tipo cactus pero redondo). Buscaban protección tras cercos de piedras naturales, excavando el mí­nimo posible para mantener el entorno en su configuración natural. De hecho utilizaban las caleras (hornos para cocer cal), muy abundantes en el territorio, junto con los pozos de tiradores, para hacer un solo disparo desde cada uno de estos dispositivos, cambiando a continuación de asentamiento. Es decir que huí­an de ocupar posiciones organizadas, cubriéndose en simples parapetos. Solo en casos extremos conservaban el terreno hasta la distancia de granadas de mano, como en el caso de Buyarifen.

Una vez que eran desalojados de una posición dominante, nadie podí­a afirmar que al poco tiempo no volvieran a aparecer por distinto itinerario en el mismo punto, como ocurrió en IdNacus.

Se establecí­an casi en la cresta topográfica para abandonar después su posición a cubierto. Siempre se garantizaban la retirada. En la contra pendiente solí­an tener un pozo camuflado o incluso refugios muy bien ocultos donde se escondí­an 3 o 4 hombres. Si no les daba tiempo a llegar en su retirada a la siguiente altura para seguir hostigando o caí­an heridos, se refugiaban en él.

Por ejemplo, en Alat-Ida Sugun pasó desplegado un batallón por encima de algunos de los citados pozos sin que fueran descubiertos. También utilizaban a menudo la contrapendiente de forma que al descretar los españoles abrí­an fuego prácticamente a quemarropa, si bien lo cierto es que intentaban evitar a toda costa el contacto próximo en la mayorí­a de los casos.

DONDE ESTAN ESTOS CABRONES??????????

Por lo dicho, resultaba difí­cil localizar su situación, conformándose con adivinar el origen de sus fuegos. Se aprovechaban de su enmascaramiento para dejar pasar las pequeñas unidades de vanguardia y atacar por sorpresa las formaciones de segundo escalón, hostigando con fuego certero pero a distancia ya cubierto como fue el caso de T'Zení­n de Amel-Iu e IdNacus.

Les gustaba atacar las posiciones amparándose en la oscuridad de la noche. Es más, solí­an actuar recién oculta la luna y en dirección contraria al viento, como en Alat-Ida-Sugún (en esta ocasión se aprovecharon de que existí­a un fuerte siroco). Observaban e interpretaban en beneficio propio el ladrido del perro de los poblados como fuente de información que delataba el paso de personal. Beneficiándose de la nocturnidad vestí­an prendas de uniforme españolas para confundir a los defensores, lanzando piedras a escuchas y centinelas que al disparar, delataban su situación siendo batidos a escasa distancia.

El grueso del Ejército de Liberación estaba uniformado con capotes, pantalones y guerreras del Ejército británico pues habí­an comprado un stok sobrante en desuso en el Reino Unido. De paño grueso, era inservible en verano. Se tocaban con rexa negro o lezam del mismo color, usando preferentemente por los saharauis (especialmente los erguibat, que más tarde protagonizaron una sublevación en Tan Tan).

Imagen

Y NOSOTROS.?

Por su parte las unidades españolas, entrenadas y ejercitadas según los reglamentos y doctrina vigentes, con esquemas de intervención, tanto en ofensiva como en defensiva, propios de una guerra convencional, tení­an que enfrentarse en el África Occidental a un enemigo que luchaba con parámetros dí­ferentes.

Y DESPUÉS ME DESPERTE. ESA PREPARACIí“N LA TENDRíAN LOS MANDOS Y ALGUNOS SOLDADOS DE LA LEGIí“N, QUIZí ALGUNOS PARACAS TAMBIEN, PERO NOSOSTROS.................... ¡ Ni flores ¡.

Por si fuera poco y tantas veces dicho, nuestro armamento era en su mayorí­a SOBRANTE DE LA GUERRA CIVIL ESPAí‘OLA, y la mejor existente en España, estaba fielmente guardada en los almacenes o polvorines, dado que era norteamericano con prohibición expresa de ser usado contra el hermano moro.

¡ cuantas cosas hay que decir sobre Ifni ¡

JLGV.
A PESAR DE TODO
en IFNI se abrio el libro de nuestra historia
no escatimare mi sangre para escribir en el
páginas de gloria
almogavar
 
Mensajes: 47
Registrado: Dom Jul 20, 2008 1:13 am
Ubicación: me muevo un huevo

Re: TROPAS EXPEDICIONARIAS SAHARA

Notapor almogavar el Dom Jul 20, 2008 3:51 pm

IFNI, LA ÁšLTIMA GUERRA COLONIAL ESPAí‘OLA. HISTORIA DEL DESCONO-CIDO CONFLICTO DE 1957-58 EN EL AFRICA OCCIDENTAL.
Por José Ramón Diego Aguirre.

En agosto de 1953, el residente francés en Marruecos, general Guillaume, con el fin de suprimir el nacionalismo marroquí­ que arrancaba de bastantes años atrás, depone al sultán Mohamed V, desterrándole a Madagascar, y coloca en su lugar a Muley Ben Arafa, tí­o del rey, con el auxilio de importantes personalidades marroquí­es, como El Glaoui, pachá de Marraquech, para dar satisfacción a los intereses y aspiraciones de los colonos franceses.
Las corrientes independentistas marroquí­es, que se remontan al Manifiesto del partido del Istiq-lal, del partido de la independencia, en febrero de 1944, toman forma con mayor virulencia en un Ejército de Liberación (EL) y formado por hombres del campo, gentes del Rif, montañeses del Atlas, tribus del sur y la guerrilla urbana, quienes atacan tanto a los intereses franceses como a los marroquí­es colaboradores de la potencia protectora. En septiembre de 1953 tiene lugar un atentado contra el sultán Ben Arafa, que nuevamente ve amenazada su vida en marzo de 1954. En mayo se produce otro atentado contra el general Guillaume; el 20 de junio es herido grave-mente el general Hauteville, comandante de la región de Marraquech, y el dí­a 30 es asesinado el doctor Eyraud, director de La Vigie Marocaine, una intransigente publicación colonial.
Desde julio de 1954 a junio de 1955 se producen 784 atentados, 477 explosiones, 1.430 incen-dios, 331 sabotajes y la muerte de 41 franceses y 254 marroquí­es colaboradores de la metrópoli. En agosto de 1955, coincidiendo con el aniversario de la deposición de Mohamed V, una oleada de revueltas, que se origina en Kenitra, invade las ciudades (Rabat, Casablanca, Safi, Essauira), los campos, donde son asesinados 49 europeos, y las minas y poblados mineros, donde la repre-sión produce millares de muertos marroquí­es .
Mientras tanto, en Argelia, en la madrugada del 1 de noviembre de 1954 han comenzado los ataques por todas partes contra la presencia francesa; en agosto, Túnez ha obtenido la autonomí­a interna y la guerra de Indochina marcha de mal en peor. Todo ello lleva a Francia a considerar como más conveniente el regreso de Mohamed V al trono, comenzando unas negociaciones que pongan fin a la época de protectorado. El sultán regresa en noviembre de 1955 y el 2 de marzo de 1956 Marruecos accede a la independencia, tratando el Gobierno francés de obtener las ma-yores ventajas posibles de su antigua implantación colonial, al mismo tiempo que se impedí­a la formación de un frente común magrebí­ de liberación extendido a todo el noroeste de Africa.
La polí­tica española ha jugado hasta entonces el papel anticolonialista, negándose a reconocer a Ben Arafa, dando asilo en el Marruecos español a dirigentes del Istiqlal y llamando a formar parte del Gobierno al nacionalista Abdeljalak Torres, con la insólita esperanza de sustituir la influencia francesa en su zona de protectorado. Cuando finalmente llega la independencia en marzo de 1956, España no tiene más remedio que seguir idéntica polí­tica a primeros de abril, porque sus tí­tulos de nación protectora no proceden de un acuerdo con Marruecos, sino que se derivan del tratado con Francia de noviembre de 1912.
La visita de Mohamed V a Madrid para lograr la renuncia española es muy tensa, y aunque los proyectos españoles se han visto desbordados por la polí­tica de Francia, el Gobierno sigue man-teniendo sus intenciones de protagonismo en Marruecos, no retirando la peseta hasta dos años más tarde, manteniendo fuerzas allí­ hasta 1961 y regateando las concesiones para salvaguardar los intereses españoles en el Rif y en otros puntos. A todo ello hay que añadir que la cuna y la fe de nacimiento del régimen están en el norte marroquí­, donde se ha formado y ha hecho su carre-ra la cúpula militar del sistema. Todos estos condicionamientos resultan fundamentales para comprender más tarde determinadas inactividades y silencios de la polí­tica española en relación a los ataques en el Africa occidental.
A PESAR DE TODO
en IFNI se abrio el libro de nuestra historia
no escatimare mi sangre para escribir en el
páginas de gloria
almogavar
 
Mensajes: 47
Registrado: Dom Jul 20, 2008 1:13 am
Ubicación: me muevo un huevo

Re: TROPAS EXPEDICIONARIAS SAHARA

Notapor almogavar el Dom Jul 20, 2008 3:52 pm

Pero el Ejército de Liberación no tení­a como único objetivo la independencia de Marruecos, sino la eliminación en todo el norte de Africa de la presencia colonial, conjugando sus esfuerzos con el FLN argelino y los independentistas tunecinos.
Al mismo tiempo perseguí­a la implantación de la república, conocedor de que la dinastí­a alaui-ta, en el pasado y en el futuro, sólo servirí­a para favorecer los intereses coloniales de Francia . La lucha que debiera haberse extendido a todo el norte de Africa queda escasa de objetivos al alcanzar la independencia Marruecos y Túnez en 1956, por flexibilizar Francia su postura en las posesiones más expuestas y limitarse a la defensa de Argelia.
El nacionalismo burgués marroquí­ se encuentra en el poder a partir de la independencia y en el segundo Gobierno Bekkai, octubre de 1956, el Istiqlal dispone de ocho carteras ministeriales. Aunque los sectores más radicales ejerciesen en el EL una indudable influencia, éste no fue nunca su brazo armado, mostrando siempre recelo a ser instrumentalizado por cualquier parti-do . La alianza entre la burguesí­a independentista del Istiqlal y el trono, aunque no se apoyase en una confianza total, tení­a como común enemigo a los revolucionarios que habí­an combatido contra el colonialismo y que todaví­a pensaban en continuar la lucha.
A esta idea general responde la creación de las FAR, las fuerzas armadas reales, que realizan su primer desfile de 14.000 hombres en el mes de mayo en Rabat, mientras que el Istiqlal dispone de la Seguridad Nacional, cuya dirección asume Mohamed Laghazaui. En marzo de 1956 Mo-hamed V se reúne con los jefes más monárquicos del EL, consiguiendo el juramento de fideli-dad de una treintena de ellos, y en julio se integran en las FAR millares de combatientes.
El Ejército de Liberación dei norte acepta el alto el fuego el 27 de marzo de 1957, a pesar de los que se oponen a ello negándose a deponer las armas, fieles a su doble objetivo de liberación del Maghreb y de la República de Marruecos. Pero muchos de sus jefes han sido eliminados fí­sica-mente. En junio de 1956, Abbas Messadi, jefe del EL del norte, es asesinado en Fez; Abadaltah Haddaui es ametrallado a la entrada de Casablanca, lo mismo que Abdallah Abdelkrim y Ah-med Tuil, jefe del grupo denominado Creciente Negro. Más de cincuenta jefes de la resistencia y del EL, entre los que figuran los nombres de Drissi, Charaibi, Laraki de Fez, Yahya Labar, Brahim Rudani, Hassan Seghir, Sargean, Skini, que habí­an proyectado proclamar la República, son ejecutados por elementos de las futuras brigadas especiales de la policí­a marroquí­, bajo la dependencia del prí­ncipe Muley Hassan, por indicación del Istiqlal en una reunión del partido a su más alto nivel, dando luego la orden a Laghazaui, jefe de la Seguridad Nacional . Pero que-dan, sin embargo, más de 50.000 irreductibles, casi todos ellos en el sur, una buena parte de los cuales va a intervenir en los combates que se desarrollarán en Ifni, en la Mauritania francesa y el Sahara español.
El Ejército de Liberación domina ampliamente las regiones del sur, donde su autoridad sustituye a la del rey; el fantasma del bled siba, el territorio en revuelta contra el sultán, propio de los siglos anteriores al protectorado y que se producí­a a la muerte de cada soberano, vuelve a surgir por doquier. Ello servirá de excusa al Gobierno español para negarse a entregar a Marruecos la provincia de Tarfaya con Villa Bens, Tantan y otros puestos, provincia comprendida entre el rí­o Dra y el paralelo 27' 40' y que tiene un estatuto jurí­dico de protectorado, al igual que el Ma-rruecos norte, según el tratado con Francia de 1912.
Este impulso anticolonial del Ejército de liberación va a ser debidamente aprovechado y capita-lizado por la burguesí­a marroquí­ en el poder, acabando por deslizarse hacia una reivindicaci6n territorial, asumida algo más tarde por el mismo trono. El lí­der indiscutible de este movimiento es Al-lal el Fassi, nacido en Fez en 1910, hijo de un profesor coránico de la Universidad de Ka-rayouine, donde sigue sus estudios dentro de una formación tradicional, contrariamente a las elites musulmanas, que preferí­an la formación francesa.
A PESAR DE TODO
en IFNI se abrio el libro de nuestra historia
no escatimare mi sangre para escribir en el
páginas de gloria
almogavar
 
Mensajes: 47
Registrado: Dom Jul 20, 2008 1:13 am
Ubicación: me muevo un huevo

Re: TROPAS EXPEDICIONARIAS SAHARA

Notapor almogavar el Dom Jul 20, 2008 3:54 pm

Desde muy joven se lanza a la polí­tica, pidiendo la abolición del protectorado, por lo que es reducido a prisión, de donde sale en 1931, entrando entonces en el Comité d'Action Marocaine, embrión del Istiqlal. En 1937 es detenido de nuevo como instigador de un complot contra el sultán y Francia, siendo entonces deportado a Gabón. Liberado en 1942, vuelve a Marruecos y después se instala en El Cairo de 1953 a 1956. Desde 1947 habí­a participado en la creación del Comité pour la Libération du Maghreb Arabe y en su exilio de El Cairo era el portavoz del an-ticolonialismo en el cuadro de la unidad árabe-islámica. Sin embargo, en 1955 lanza la idea del Sahara marroquí­, idea que se amplificará a partir de la independencia, convirtiendo la lucha anticolonial en reivindicación nacional.
En el momento en que Marruecos se ve libre del protectorado, el liderazgo del Istiqlal queda corto de objetivos y necesita crear una nueva motivación para no verse arrinconado; una vez con el pie en el estribo del poder, Al-lal el Fassi convierte el Gran Maghreb en el Gran Marruecos mediante un elaborado trabajo de prestidigitaci6n. Para recuperar la influencia que le han arre-batado los progresistas del partido, como el luego asesinado Mehdi Ben Barka, El Fassi desplie-ga una intensa actividad en favor del expansionismo marroquí­, cuyo eje central es el discurso del 18 de junio de 1956, en Tánger, todaví­a bajo estatuto internacional y que se reintegrará a Marruecos el 29 de octubre. El famoso discurso de reivindicación sahariana constituye un com-pleto programa de polí­tica exterior anexionista.
Los nacionalistas marroquí­es proseguirán la lucha hasta que sea una realidad la independen-cia de todas las partes de Marruecos, incorporado Tánger, liberado el Sahara bajo influencia española y el Sahara bajo influencia francesa; y vuelvan al Imperio Cherifiano las zonas que arrancó el colonialismo desde Tinduf a Colomb-Béchar, Tuat, Kenadsa y Mauritania. Marrue-cos limita al sur con San Luis del Senegal. Pocos dí­as después se publica el mapa del Gran Ma-rruecos en el diario del Istiqlal, Al Alam, elaborado por Abdelkebir el Fassi, un pariente del lí­-der, en el cual se engloban como territorios marroquí­es toda Mauritania, el Tuat argelino y par-tes de Gurara y Tidikelt hasta In Salah, el Sahara español y parte del noroeste de Malí­, con Tau-denni y Arauan, hasta las mismas puertas de Tombuctú. Todo ello constituye el Royaume magh-rébin chérifien avec ses limites naturelles et historiques, según los dirigentes del Istiqlal.
En otro de sus discursos, El Fassi clarifica que nuestra cultura y nuestra religión emanan del Sahara... no habremos hecho nada hasta que no liberemos a los Ait Baamarán de Ifni, Rí­o de Oro, Tinduf, el Sudán marroquí­... Emprendido el camino de la reivindicación, el Istiqlal recurre a los más alambicados argumentos para sustentarla, olvidando y tergiversando la Historia, en el transcurso de la cual los sultanes marroquí­es sólo han mantenido cortas, incoherentes y espacia-das intervenciones militares, no polí­ticas, en el desierto , mientras que los saharianos, el imperio almorávide, han impuesto su dominio en el siglo XI desde el Ní­ger hasta Castilla.
Pero como señalan los comentarios económicos, detrás de las reivindicaciones del Istiqlal se encuentra el carbón, el plomo y el cobre de Kenadsa y de Colomb-Béchar, el manganeso de Guettara, el hierro de Tinduf, el petróleo de In Salah, el hierro de Zueratt y el cobre de Akjoujt, estos dos últimos en Mauritania, aunque aún no se tienen noticias exactas de los fosfatos del Sahara español, cuyas prospecciones han comenzado, sin embargo, años antes. El capital ma-rroquí­, dentro de la más pura lí­nea neocolonialista, ve una perspectiva de amplias posibilidades tras las tesis reivindicativas del Istiqlal, que el Ejército de Liberación, de momento la fuerza de choque manipulada por el poder, va a poner en marcha.
La aventura del EL de las bandas armadas, por la fuerza de las circunstancias se ha convertido en un movimiento nacionalista marroquí­, perdidos de vista ya los objetivos de una total libera-ción del norte africano; si tiene éxito será el sultán quien se lleve los honores de la integración del desierto sahariano en la madre patria; y si fracasa, como es probable, el soberano se verá
A PESAR DE TODO
en IFNI se abrio el libro de nuestra historia
no escatimare mi sangre para escribir en el
páginas de gloria
almogavar
 
Mensajes: 47
Registrado: Dom Jul 20, 2008 1:13 am
Ubicación: me muevo un huevo

Re: TROPAS EXPEDICIONARIAS SAHARA

Notapor almogavar el Dom Jul 20, 2008 3:55 pm

continuara...........
A PESAR DE TODO
en IFNI se abrio el libro de nuestra historia
no escatimare mi sangre para escribir en el
páginas de gloria
almogavar
 
Mensajes: 47
Registrado: Dom Jul 20, 2008 1:13 am
Ubicación: me muevo un huevo

Re: TROPAS EXPEDICIONARIAS SAHARA

Notapor juantono carro 001 el Dom Jul 20, 2008 4:21 pm

Ante todo, bienvenido Almogavar ¡Desperta ferro!

Por supuesto que me parece bien que expongas cuestiones de Ifni, ¡faltarí­a más! el hilo no es propiedad particular. Está para eso, para que quién quiera participe.

Otra cuestión ¿Porqué escribes en letra grande? :shock: creo que ese tipo de letra esta para destacar algo dentro de un escrito.

¡Jo! chico 26 mensajes seguidos ¿por qué? :o

¿Has leido todo el hilo? no vallamos a repetir cuestiones y datos. :wink:

Saludos.
...Aunque los vientos de la vida soplen fuerte, soy como el junco que se dobla, pero siempre sigue en pie...¡Resistiré!...
Picar como la avispa, morder como la serpiente, golpear como un martillo pilón.
Imagen
Avatar de Usuario
juantono carro 001
 
Mensajes: 5088
Registrado: Sab Abr 28, 2007 6:49 pm
Ubicación: En una Nueva Villa con Cañada Real.

Re: TROPAS EXPEDICIONARIAS SAHARA

Notapor almogavar el Dom Jul 20, 2008 5:55 pm

juantono carro 001 escribió:Ante todo, bienvenido Almogavar ¡Desperta ferro!

Por supuesto que me parece bien que expongas cuestiones de Ifni, ¡faltarí­a más! el hilo no es propiedad particular. Está para eso, para que quién quiera participe.

Otra cuestión ¿Porqué escribes en letra grande? :shock: creo que ese tipo de letra esta para destacar algo dentro de un escrito.

¡Jo! chico 26 mensajes seguidos ¿por qué? :o

¿Has leido todo el hilo? no vallamos a repetir cuestiones y datos. :wink:

Saludos.




los 26 para que no se mezclen con demas mensajes puesto que es bonito leerlo todo seguido y en cuanto a las letras no te preocupes escribire normal

un saludo
A PESAR DE TODO
en IFNI se abrio el libro de nuestra historia
no escatimare mi sangre para escribir en el
páginas de gloria
almogavar
 
Mensajes: 47
Registrado: Dom Jul 20, 2008 1:13 am
Ubicación: me muevo un huevo

Re: TROPAS EXPEDICIONARIAS SAHARA

Notapor CENTURION el Dom Jul 20, 2008 8:46 pm

Bienvenido Almogavar.
Yo tengo muy buenos recuerdos de mis inicios paracaidistas con la BOEL,
y de mi estancia en la Ortiz de Zárate,en la Cia CC,claro con el camino,
abierto por gente como tú.



Saludos
Avatar de Usuario
CENTURION
Expulsado
 
Mensajes: 5134
Registrado: Mar May 20, 2008 1:24 pm
Ubicación: ¿A quien le importa ??

Re: TROPAS EXPEDICIONARIAS SAHARA

Notapor almogavar el Lun Jul 21, 2008 8:42 am


libre de las bandas extremistas del sur, que no han querido integrarse en las FAR en mayo de 1956. Entonces Palacio podrá hacerse cargo de las tesis reivindicativas del Istiqlal, lo que al fin y al cabo es un nacionalismo de derechas y podrá enarbolar la bandera del protagonismo nacio-nal .
Con respecto a la posición del trono de Marruecos, el escritor francés Marc-Robert Thomas refiere que en los años cincuenta tuvo por condiscí­pulos en las facultades de Rabat, Parí­s y Aix-en-Provence a varios jóvenes marroquí­es que ocuparí­an después puestos de primera lí­nea en la Administración y el Gobierno, uno de ellos, el entonces prí­ncipe heredero, Muley Hassan. Pues bien, en una conversación sobre la provincia de Tarfaya, cuya adscripción a Marruecos no cues-tionaba el tratado de protectorado de 1912, este grupo selecto no solamente desconocí­a esa per-tenencia, sino, incluso, la misma existencia de tal provincia. Los problemas relativos a las fron-teras del paí­s les eran desconocidos o más bien indiferentes. Para finales de febrero de 1958 el trono marroquí­ habrá aprendido suficiente Geografí­a e inmediatamente después de la expulsión del EL de Mauritania y del Sahara español, como más adelante se verá, Mohamed V pronuncia-rá un discurso en M'Hamid, justamente sobre el rí­o Dra, en la frontera de Argelia y el Sahara, proclamando solemnemente que continuarí­a la acción para el retorno de nuestro Sahara, según nuestros derechos históricos y la voluntad de sus habitantes.
Pero a lo largo de los combates de 1957 y 1958, los servicios de información españoles y fran-ceses detectarán las importantes implicaciones del poder marroquí­, sobre todo, del prí­ncipe Mu-ley Hassan, en la actuación de las bandas armadas, en los suministros de fondos, ví­veres, arma-mento (procedente de parques españoles) y munición; en el desencadenamiento del ataque por sorpresa en Ifni, en la dirección general de las operaciones en el Sahara y en la retención en Marruecos de 40 prisioneros españoles, entre ellos tres civiles, tres mujeres y dos niños.
Mientras tanto, el Istiqlal ha pasado a la acción en varios puntos de los territorios en litigio, aun antes de la independencia. En febrero de 1956, las autoridades francesas descubren un complot en Tinduf, que propugna decir la oración en nombre del sultán izando banderas cherifianas en la mezquita, al mismo tiempo que se apoderan de importantes documentos militares, mapas y fo-tografí­as; desmantelada la organización, en noviembre Al-lal el Fassi protesta de la competencia francesa para inculpar a los acusados, al mismo tiempo que pide su liberación .
Pero mientras tanto, en junio las bandas del EL han traspasado el Dra y atacan el puesto francés de Um Laachar, a unos 100 kilómetros al norte de Tinduf; es el preludio de la ofensiva que co-menzará contra Mauritania a primeros del año siguiente y continuará contra el Sahara español. Al mismo tiempo, la campana de propaganda del Istiqlal comprende las aportaciones de perso-nalidades saharianas, como el diputado mauritano Horma uld Babana, fracasado en las eleccio-nes de julio de 1956 y refugiado luego en Marruecos, quien atrae a varios naturales de la región, los presenta al sultán y pronuncia varias conferencias declarando que cuando el comisario Cop-polani, administrador de Mauritania, llegó a Chinguetti, el lugar era un departamento marroquí­ que pagaba impuestos al sultán. En tal campana de propaganda, agosto de 1956, el congreso del partido adopta, por primera vez, una moción sobre el Sahara que solicita la fijación del trazado de las fronteras marroquí­es; en marzo de 1957 aparecerá un semanario en lengua árabe, Sahara al Maghreb, y más tarde Perspectives Sahariennes, ambos con las mismas aspiraciones de rei-vindicación.
Otros grupos, como el Partido Democrático de la Independencia, no tardan en asumir la misma posición que el Istiqlal. Incluso el partido comunista de Ali Yata, que será disuelto en 1960, cuenta entre los objetivos de su organización el restablecimiento de las antiguas fronteras histó-ricas de Marruecos, uniéndose a las tesis de Al-lal el Fassi. Con ocasión de la apertura de la

Asamblea Nacional Consultiva en noviembre, la Embajada de Francia protesta contra la presen-cia de un representante del Sahara; el dí­a 14 Marruecos manifiesta no reconocer la toma de po-sición unilateral del Gobierno francés sobre una cuestión territorial en suspenso entre Marruecos y Francia . Sin embargo, Mohamed V y el Gobierno mantení­an aún en 1957 una posición reser-vada, aunque habí­a un apoyo oficioso a las tesis de Al-lal el Fassi, que podí­a expresarse libre-mente en prensa y en la radio estatal, al mismo tiempo que se prestaba una ayuda encubierta al El, el cual estaba actuando en la frontera sur.
A finales de agosto, Marruecos solicita de España la devolución del enclave de Ifni y la transfe-rencia de la provincia de Tarfaya, negándose a llevar el asunto de Ifni ante el Tribunal Interna-cional de Justicia, como propone España, y quedando en suspenso la entrega de Tarfaya por escapar al control del Gobierno marroquí­, según el punto de vista español, como así­ es en reali-dad.
La primera reivindicación oficial marroquí­ se producirá el 14 de octubre de 1957 en la ONU, en ví­speras del ataque generalizado del Ejército de Liberación. El Gobierno tiene conocimiento de los propósitos del mismo, bajo la dirección del prí­ncipe heredero, y de la iniciativa e implanta-ción de que las bandas armadas disfrutan en el Sahara español, y quiere especificar sus derechos sobre unos territorios que pueden ser liberados. El delegado marroquí­, Filali, se opone a la in-clusión de Mauritania, ocupada por Francia, y el Sahara español e Ifni, en la lista de territorios no autónomos, al debatirse la información a transmitir sobre tal tipo de territorios en la IV Co-misión de Descolonización. Filali señala que constituyen partes integrantes de Marruecos. El 9 de noviembre (ya han empezado algunos combates en el Sahara), Balafrej hace análogas decla-raciones y el dí­a 10 se crea en el Ministerio del Interior la Direction des Affaires Sahariennes, al frente de la cual se coloca Abdelkebir el Fassi, autor del famoso mapa del Gran Marruecos . El lí­der del Istiqlal puede entonces declarar que el Gobierno nacional ha adoptado el punto de vista popular, haciendo solidarios al rey, al pueblo y al Gobierno. El Istiqlal ha arrastrado a éste, al trono, a los partidos polí­ticos y a los sindicatos y estudiantes .
Mientras tienen lugar estos acontecimientos y se empieza a fraguar en Marruecos el delirio ex-pansionista y anexionista, otros hechos concurrentes suceden en el Sahara y en Ifni, que darán cabida a una cada vez mayor alteración de la tranquilidad de los años anteriores. Establecida España en Ifni desde 1934 (aunque sus derechos se remontaban al tratado con Marruecos de 1860) y en el Sahara desde 1884, con una progresiva expansión después de la guerra civil, toda la época anterior a este momento se ve exenta de graves o medianas complicaciones en el trato con los nativos o con los nómadas.
La orden de la Presidencia del Gobierno de 9 de marzo de 1954 poní­a en vigor en el Africa Oc-cidental Española (AOE) el reglamento para la percepción de impuestos indirectos, transmisión de bienes, timbre, valores mobiliarios, pagos de la administración, transportes de mercancí­as y derechos de entrada y salida de las mismas. Se aplicaba una tarifa del 1 por 100 para los alimen-tos básicos, tales como la harina; otra del 10 por 100 para el azúcar, café y té, y el 30 por 100 para el petróleo, la gasolina y el gasoil. Los impuestos indirectos incidí­an muy negativamente en la economí­a del n6mada, consumidor preferente de harina, de azúcar, de té y de petróleo para la iluminación de las jaimas, así­ como de gasolina para una incipiente motorización. En el fondo de esta polí­tica impositiva se escondí­a el propósito de conseguir sustanciales ingresos sobre el mineral de hierro de Mauritania, explotado por la compañí­a Miferma, que tendrí­a que pagar sus impuestos para el embarque en algún puerto del Sahara español, tal como Villacisneros, en el que se pensó, evitando así­ un transporte más largo a través de Mauritania para salir por el puerto de Nuadibú, solución finalmente adoptada por Francia.

La polí­tica impositiva de impuestos indirectos se continuaba con una polí­tica de impuestos di- rectos sobre la riqueza rústica por cultivos agrí­colas, sobre el escaso arbolado, sobre la riqueza urbana, sobre el trabajo personal, sobre los beneficios de empresas de los que estaban exentas las de carácter familiar, además de un impuesto personal consistente en una tarjeta de identidad de abono obligatorio para los mayores de catorce años. Era objeto de una preferente atención el ganado, la mayor riqueza del n6mada, que tendrí­a que abonar 2,50 pesetas por camello, 3 pese-tas por vaca, 1,75 por cada asno, 0,40 por oveja y 0,30 por las cabras (recordemos que es mone-da de 1954, en una economí­a muy restringida). Nada más estúpido y absurdo que intentar aga-rrotar con impuestos a los nómadas, cuya independencia de los poderes estatales de Marruecos y de sus aspiraciones impositivas se remontaba a siglos atrás. En el Sahara ni se le reza al sultán ni se le paga tributo era un lema de sobra conocido por la Administración española.
Coincidiendo con la independencia de Marruecos y en el más inoportuno momento polí­tico, se dan las instrucciones para el cobro de los impuestos directos sobre el ganado a causa del largo plazo transcurrido, habiéndose rebasado el tiempo imputable a la especial mentalidad del hom-bre del desierto. Habí­a que superar la situación para no crear el equí­voco de que el Sahara e Ifni eran una prolongación del protectorado francés. El problema no era la percepción de impuestos en sí­, sino saber si los nativos estaban dispuestos a admitir la soberaní­a española. En el mes de marzo se decide llevar a cabo la exacción forzosa, apoyándose con la acción militar cuando fuera indispensable . Se produce entonces una resistencia pasiva de los nativos del Sahara, sobre todo en la zona norte, zona del protectorado comprendida entre el rí­o Dra y el paralelo 27' 40'; se oculta y esconde el ganado y se varí­a el emplazamiento de las jaimas. En Tantan, en esta provincia de Tarfaya, las fuerzas nativas, el grueso de la compañí­a montada a camello del II Grupo Nómada del Dra y una sección de Tiradores de Ifni, se niegan a actuar en la requisa de ganado y hay que proceder a su desarme, para evitar una sedición general. A finales de marzo tiene que ser enviada una compañí­a del Regimiento Canarias 50 de Las Palmas, mientras que algunos buques de la Armada patrullan en la desembocadura del Dra, en Puerto Cansado, playa de Tantan y Cabo Juby; poco después se enví­a otra compañí­a de los batallones de Fuerteventura y Lanzarote, que desembarcará en Villa Bens .
En la región de la Saguia el Hamra y en la zona sur de Villacisneros la situación habí­a sido me-nos conflictiva; a finales de marzo sólo faltaban de pagar los Boihat y los Ulad Musa de la tribu de Erguibat. Dándose cuenta, aunque tarde, del gran error cometido, la Dirección General de Marruecos y Colonias comunicaba el 12 de abril que se debí­a suspender la percepción de im-puestos hasta la reforma solicitada por el Gobernador del AOE, general Pardo de Santayana .
A ello contribuye también la escasez de fuerzas en el AOE Si bien en Sidi Ifni se encuentran los Tabores I, II y IV del Grupo de Tiradores de Ifni, que pueden totalizar hasta 1.500 hombres, los pequeños destacamentos del campo cuentan con medios precarios, como tristemente se verá en noviembre de 1957. Pero en el Sahara las fuerzas son aún más escasas. El II Grupo Nómada de Policí­a del Dra desplegaba en la región de Tarfaya, el protectorado, con solamente 25 europeos y 180 nativos; otras unidades de Presidencia del Gobierno, como Automovilismo y la Unidad de Mar, sumaban unos 60 hombres, a los que habí­a que añadir, como fuerzas del Ejército, 35 nati-vos y 5 europeos del III Tabor del Grupo de Tiradores de Ifni, unos 80 de Artillerí­a, Transmi-siones e Intendencia y 138 del Ejército del Aire para el aeródromo de Villa Bens. En la zona centro, Saguia el Hamra, el III Grupo Nómada de Policí­a contaba con 167 nativos y 33 euro-peos, desplegados en toda la región, más otros 75 también de Presidencia del Gobierno. Las fuerzas del Ejército eran 154 europeos y 202 nativos del III Tabor de Tiradores, más 220 del escuadrón de Caballerí­a, Artillerí­a, Transmisiones e Intendencia. En la región sur, Rí­o de Oro, el IV Grupo de Policí­a, con 26 europeos y 214 nativos más otros 110 de Presidencia (Zapado-res
A PESAR DE TODO
en IFNI se abrio el libro de nuestra historia
no escatimare mi sangre para escribir en el
páginas de gloria
almogavar
 
Mensajes: 47
Registrado: Dom Jul 20, 2008 1:13 am
Ubicación: me muevo un huevo

Re: TROPAS EXPEDICIONARIAS SAHARA

Notapor almogavar el Lun Jul 21, 2008 8:45 am

Zapadores, Automóviles y Unidad de Mar). Como fuerzas del Ejército, 59 europeos y 100 nativos del III Tabor de Tiradores, 86 de Transmisiones y 54 del Ejército del Aire para el aeródromo de Villacisneros.
El total de fuerzas para todo el Sahara, desde el Dra a la frontera de Mauritania, alcanzaba 900 hombres de Presidencia, casi todos nativos, y 1.150 del Ejército, de ellos un tercio era de nati-vos, lo que venia a resultar un total de 2.050 hombres para una extensión de casi 300.000 km2 .
El 7 de abril de 1956 tiene lugar en Madrid la declaración conjunta hispano-marroquí­ por la que se pone fin al convenio de 27 de noviembre de 1912 y se reconoce la independencia de Marrue-cos. La reacción en el AOE es de diferentes caracterí­sticas: muy fuerte en Ifni, donde se intenta borrar las fronteras, se produce un cierre total de comercios musulmanes y sabotajes en las lí­-neas telefónicas y una concentración de camiones trata de atravesar la frontera norte por Tabel-cut. El Istiqlal intenta una organización intensiva del partido y de sus milicias con consignas para crear de facto una situación de independencia; desde Canarias tiene que ser enviada por ví­a aérea una compañí­a de Infanterí­a y en mayo saldrá de Alcalá de Henares la I Bandera Paracai-dista con destino a Fuerteventura.
El gobernador se ve obligado a difundir un comunicado según el cual el convenio entre Franco y el sultán se limita a la independencia de la zona norte de Marruecos, sin alterar para nada el AOE, lo cual jurí­dicamente es inexacto por lo que respecta a la zona de Tarfaya, aunque no para Ifni. La DQMC, portavoz de Carrero, indica que se debe divulgar el perfecto acuerdo entre Es-paña y Marruecos, existiendo intereses extraños para provocar conflictos en las relaciones his-pano-marroquí­es; algunos dí­as más tarde concreta un poco más esta polí­tica indicando que se deben reforzar las bases centrales concentrando las fuerzas en Sidi Ifni y dejando en el campo policí­as indí­genas sin orden de resistir a ningún ataque.
El Gobierno español no querí­a chocar abiertamente con Marruecos ni con el Istiqlal a causa de los importantes intereses en la zona norte en el momento del abandono . Pero ya en enero habí­a tenido lugar un primer incidente en Sidi Inno, frontera sur, donde tres nativos fueron muertos por la policí­a al apoderarse de la mezquita e intentar izar la bandera marroquí­. En abril fue ase-sinado en Ug-gug un cabo del Grupo de Policí­a y durante las fiestas conmemorativas del des-embarco del año 34 se producen cuatro heridos de la policí­a y dos de Tiradores, con dos muer-tos civiles y varios heridos más. El 28 de junio son atacados y muertos un cabo y un policí­a del puesto de Fum Tintan, mientras que personal nativo armado detiene y registra varios vehí­culos alegando órdenes del gobernador de Agadir; el 2 de julio otra partida detiene dos camiones del Grupo de Tiradores, solventándose la situación por las gestiones polí­ticas de sus mandos .
Las reacciones en el Sahara son de diferentes caracterí­sticas. En Villacisneros, uno de los co-merciantes procedentes de Ifni, Feidul Derham, bien conocido más tarde por su tortuosa polí­tica con respecto a España y a los saharauis, se manifiesta con otros varios pidiendo celebrar la in-dependencia bajo el lema de que Marruecos se extiende hasta San Luis del Senegal. Otros inten-tos propagandistas se llevan a cabo en Auserd, hasta donde llega un comerciante de Ifni, Ali Boaida, que luego será gobernador de Tarfaya, con camiones que enarbolan banderas marroquí­-es.
El fermento favorable a Marruecos se remonta a 1955, cuando fueron enviados a Villacisneros 36 activistas marroquí­es que se habí­an refugiado en Ifni huyendo de la represión de Francia. La polí­tica española contraria a Ben Arafa y a la acción francesa permitió esta situación, de la que los activistas obtuvieron un buen partido, propalando una semilla favorable al Istiqlal.
Para el 28 de abril de 1956 estaba prevista una concentración en Auserd con motivo de la su-puesta independencia, y en el mes de junio centenares de nómadas se reunieron en Tantan, en la frontera del Dra, con objeto de facilitar la entrada desde Egleimin de elementos del Istiqlal y del ejército de liberación. Pero, en general, la influencia de la independencia marroquí­ en el Sahara fue escasa, con la salvedad de los nómadas de la zona del Dra, geográficamente próximos a Marruecos. En el resto del territorio, y sobre todo en la Saguia el Hamra, la repercusión fue prácticamente nula.
Las medidas militares de seguridad tomadas fueron bastante escasas. A Villacisneros se envió una secci6n de la compañí­a del Canarias 50 y la corbeta Atrevida y, más tarde, la 1.ª Cí­a. Para-caidista, que permaneció allí­ hasta finales de junio. Se repleg6 una secci6n del III Tabor de Ti-radores desde Smara a El Aaiun y se envi6 una compañí­a de Infanterí­a de Marina a La Gí¼era. A primeros de julio se form6 una Bandera de la Legión (más tarde se constituirá como XIII Ban-dera) a base de tres compañí­as de fusiles y una de ametralladoras procedentes de los cuatro Ter-cios de la Legión en el norte de Marruecos, llegando a Aaiun el 3 de julio con unos efectivos de 630 hombres y tomando parte con posterioridad en los encuentros en el Sahara. Pero en cambio regresaron a Canarias la compañí­a del Regimiento 50, la de Fuerteventura y Lanzarote y la del Tenerife 49. También fue la compañí­a paracaidista que se incorporó a la I Bandera, la cual que-darí­a localizada en Sidi Ifni desde julio.
No se puede decir que la independencia de Marruecos, que coincidió con una desacertada impo-sición tributaria, supusiera excesivas medidas del Gobierno español ante lo que se vislumbra como una fuente de complicaciones. Pero la inoperancia llegarí­a a ser máxima en el resto del año 1956 y también durante el siguiente.
Con frecuencia se ha mantenido la idea de que los ataques que tuvieron lugar en el Sahara e Ifni a finales de 1957 eran productos de una sorpresa, como si las bandas del Ejército de Liberación hubieran surgido de las arenas del desierto.
Nada más contrario a la realidad; desde mediados de 1956 y a lo largo de 1957 estas bandas se pasean por el Sahara impunemente, al tiempo que amenazan las fronteras de Ifni; primero en pequeños núcleos ''con la excusa de atacar los poblados franceses de Mauritania '' ; con mayo-res formaciones luego.
Los primeros contactos con las autoridades españolas de Ifni son del mes de julio de 1956, pre-sentándose entonces allí­ el que se decí­a comandante en jefe de este ejército, Mohamed ben Hammuch, luego llamado Ben Hammu, antiguo suboficial del Ejército francés, que por sus ac-tividades anticolonialistas se habí­a refugiado en el Marruecos español. Su pretensión en la en-trevista con el delegado gubernativo, Alvarez Chas, en la que mostró su simpatí­a hacia España y sus deseos de colaborar con el Gobierno en recuperar a las gentes soliviantadas a raí­z del movimiento nacionalista del mes de abril era pasar con un grupo numeroso de elementos la frontera española del Sahara, con la finalidad, en su dí­a, de atacar los puestos franceses de Mauritania . Aunque el Gobierno del AOE intenta disuadirles de tal empresa, no consigue nada, y para no llegar a un enfrentamiento con unos elementos que pueden agravar la situaci6n polí­tica de Ifni, se enví­a al secretario general a Madrid para entrevistarse con el director general, Dí­az de Villegas, quien dispone que se dé largas al asunto, sin afirmar ni negar nada, ganando tiempo con ello durante los meses de julio, agosto y septiembre .
Mientras tanto empieza a recogerse abundante información sobre el proceso de evolución de las bandas y sus mandos; además de los grandes núcleos que se extienden por el sur de Marruecos, se conoce la existencia de un batallón en Tafnidilt y otro en Aaiun del Dra, justamente frente a la frontera. En septiembre llegan a Tantan varios elementos para hacer propaganda de adhesión, consiguiendo 40 voluntarios de la tribu de Yagut para la expedición a Mauritania, y en Villacis-neros ocurre algo parecido, izándose banderas marroquí­es; en la zona del Dra las gentes de Ya-gut e Izarguien se concentran para entregar camellos, cabras, armamento y dos millones de fran-cos a los mandos del EL.

Mientras tanto, el gobernador, ante la tenaz insistencia de Ben Hammu, enví­a reiterados tele-gramas a la Dirección General, apremiando para que se gestione ante el Gobierno marroquí­ la prohibición al EL de sus propósitos agresivos, contestando aquel organismo el fracaso de la acción diplomática por la impotencia del propio Marruecos ante las bandas. Lo que no señala la Dirección General es que Marruecos es el primer interesado en la actividad de éstas. El 3 de octubre, Ben Hammu anuncia a las autoridades de Ifni que sobre el 10 o el 11 penetrarí­a en el Sahara por la frontera del Dra hacia Mauritania una partida de 50 hombres con propósito de propaganda y organización más que de agresión inmediata. Sin haber recibido consigna alguna, el Gobierno del AOE, quien en septiembre ha comunicado al jefe del Estado Mayor Central (EMC) el forcejeo con los cabecillas y la imposibilidad de seguir ganando tiempo, no pone obs-táculos a su paso, aunque condiciona tal pasividad a que marchen en pequeños grupos, con atuendos saharauis y sin estacionarse .
A finales de octubre, las partidas se mueven hacia el sur, con orden de respetar la autoridad española; a mediados de noviembre se encuentran ya reunidas en la sebja de Tennuaca, con la excusa de la sequí­a y de la plaga de langosta, a sólo doscientos kilómetros de sus previstos obje-tivos en los primeros poblados de Mauritania, que atacarán al inicio del siguiente año.
Los elementos del Ejército de Liberación que se habí­an infiltrado en el Sahara con la permisivi-dad española tení­an como plan previsto atacar en un dí­a señalado todos los puestos franceses desde Tinduf, en Argelia, hasta Akjoujt, en Mauritania, contando con el apoyo de las guarnicio-nes indí­genas. Fracasado este primer efecto de sorpresa, la guerra va a derivar hacia un enfren-tamiento casual o de persecución, revolviéndose al final del año contra el enemigo colonial más débil, que era España.
A primeros de 1957 el grupo de unos 200 hombres que se dirigí­a hacia el sur se encontraba en el campamento de Leglat Derramán, cercano a Auserd; pero otros grupos se seguí­an infiltrando por la frontera norte, produciéndose el descontrol de las partidas que ya se encontraban en el territorio. Aunque las autoridades francesas estaban en contacto con el Gobierno del Sahara y se les habí­a facilitado información sobre la evolución de los acontecimientos, no estaban muy alerta; el 8 de enero tuvo lugar el primer enfrentamiento armado en los pozos Chaiman, a unos 65 kms. al norte de Atar. Una fuerza de meharistas y tiradores franceses e indí­genas que descansaba junto al pozo fue atacada por unos 200 miembros de las bandas, consiguiendo los primeros romper el cerco y dar la alarma en Atar. El grupo fue perseguido por la aviación y casi destruido, refugiándose en el Sahara español, donde el delegado gubernativo, Alvarez Chas, se hizo cargo de 145 individuos, que entregaron sus armas, siendo llevados los heridos al hospital de Villacisneros . Su moral era muy baja, pues habí­an comprobado que operaron contra ellos soldados senegaleses y musulmanes de tribus mauritanas, así­ como el engaño de los polí­ticos, tal como Horma uld Babana, que les habí­an asegurado estar el terreno abonado para una sublevación general.
El Gobierno del AOE aprovechó este momento para imponerse; da la orden de hacer desaparecer a los grupos de EL, retirándoles el armamento, trasladándoles custodiados a la frontera del Dra y expulsándoles por tandas de doce, devolviéndoles entonces sus armas .
La actuación polí­tica francesa fue más coherente que la española. El 14 de enero, inmediatamente después de los combates, llegaron a Sidi Ifni para entrevistarse con el gobernador el ministro plenipotenciario, Chambard, el representante del alto comisario en el AOF, Cusin, y un coronel del EM del general Bourgund, comandante en jefe de las fuerzas francesas. Protestaron contra la permisividad española ante las bandas, que habí­an utilizado Rí­o de Oro como base de partida contra Mauritania; consideraban que la situación era grave y solicitaron coordinar las operaciones de vigilancia a ambos lados de la frontera. Pero la reacción
española fue negativa ante una amplia y franca cooperación contraria a las ideas de Madrid; quedó, sin embargo, insinuado, a nivel militar, que España cerrarí­a los ojos si elementos armados franceses atravesasen las fronteras de Rí­o de Oro en una operación de persecución .
En los planes franceses no entraba, en absoluto, la tesis del Gran Marruecos o del Gran Maghreb, por un sentimiento mayoritario de la autonomí­a mauritana, que no querí­a la integración en el Imperio Cherifiano, y que se reforzó a medida que se fueron poniendo en marcha las estructuras del nuevo Estado en el camino de la independencia otorgada (1960), nacidas de la ley Defferre de 1956, a pesar de la deserción de algunos mauritanos. En segundo lugar, porque los proyectos de Miferma, minas de hierro de Mauritania, interesaban a un grupo capitalista internacional importante (Paribas, Rothschild); la puesta en marcha del yacimiento de Zueratt (Fort Gouraud), la construcción de un largo ferrocarril hasta la costa y del cargadero de mineral, eran obras delicadas y costosas que no soportarí­an una incertidumbre polí­tica y militar.
Aunque los franceses intervienen en el Sahara con su aviación, el Gobierno español no toma medida alguna para la seguridad de los territorios. Los aviones franceses bombardean a finales de febrero la zona de Tifariti y, en Guelta, campamentos de las bandas en el Uad Tamlalet y el Lazaraziat. El 25 de febrero tiene lugar en Port Etienne una entrevista entre el general Bourgund y un comandante del EM del Gobierno del AOE; fundamentalmente se autoriza al mando francés a empeñar sus medios en caso de combate fronterizo hasta un lí­mite de 30 kilómetros en el interior del Sahara .
A nivel polí­tico, las instrucciones de Madrid producen un total desconcierto. El jefe del EMC de orden del ministro comunica al gobernador que en el plano polí­tico siga las instrucciones de Presidencia, al tiempo que debe mantener una actitud militar de estricta neutralidad, evitando violaciones de la frontera, desarmando e internando a los contraventores de uno y otro ban-do .
Las órdenes de Presidencia están contenidas en la carta de Carrero Blanco al gobernador el 21 de marzo . En primer lugar, para Carrero el Ejército de Liberación es un instrumento de la URSS con el que persigue crear dificultades a los occidentales en Africa. Rabat no le controla, pero lo ve con simpatí­a y espera de él la ampliación de sus territorios. Si nosotros nos opone-mos al paso de estas tropas llegando a choques armados, se nos crea una situación difí­cil con Marruecos e incluso con nuestros indí­genas, que ven en el Ejército de Liberación a hermanos de raza que les ofrecen la libertad. Si hacemos la vista gorda y dejamos penetrar a las partidas, la situación difí­cil se nos crea con Francia. Si los franceses perdieran Mauritania, continúa Carrero, nosotros no podrí­amos conservar el Sahara, que es tan territorio español como la pro-vincia de Cuenca.
Carrero, para salvaguardar los intereses de España en Marruecos, preconiza la conservación de nuestro Sahara por medios pací­ficos, sin que se produzcan dificultades en nuestras relaciones con Rabat. Debe llevarse a cabo una actividad polí­tica de desprestigio del Ejército de Libera-ción ante nuestros indí­genas y una acción militar evitando los tiros. Polí­ticamente atrayendo con dádivas y halagos a los hombres influyentes, haciendo saber que Al-lal el Fassi y su Ejérci-to de Liberación son unos malos musulmanes que sirven a Rusia, enemiga de Dios, y que son traidores al sultán (sic).
En aras de un entendimiento con Marruecos, se está asumiendo el riesgo de un cambio de acti-tud de las bandas armadas, no se enví­an refuerzos y ni siquiera se estudia la hipótesis más peli-grosa de un ataque en cualquier momento a destacamentos o patrullas españolas.
Mientras tanto, en Ifni la situación se va deteriorando y en mayo y junio los cortes del tendido telefónico son casi continuos. Los sentimientos pro-marroquí­es de la población se ven incre-mentados por la imposición de las autoridades fronterizas de Marruecos y la actuaci6n de las oficinas del Istiqlal que habí­a en casi todos los poblados, quedando las oficinas del Gobierno aisladas; quisieron obligar a que las matrí­culas de los coches llevaran los sí­mbolos de Marrue-cos, se negaban al control fronterizo, imponí­an tributos en los zocos y cobraban multas.
Cuando la población, a causa de sus extralimitaciones, se volvió hacia la Administración espa-ñola, provocaron una campaña de terrorismo. A primeros de mayo fueron asesinados varios indí­genas del Grupo de Policí­a, un alférez y un sargento. El 12 de junio, un capitán indí­gena del Grupo de Tiradores. El Gobierno decidió enviar a Fuerteventura, como detenidos, a ocho de los principales responsables de la agitación polí­tica, lo que supuso el cierre de los comercios mu-sulmanes y una gran tensión en el ambiente.
Mientras tanto, en el Sahara se localizan partidas en Hasi Amsid, destacadas de un importante grupo situado en Raudat el Hach, ambos puntos al noroeste de Smara; a mediados de abril se sabe que son unos 400 hombres bien armados, que consiguen adhesiones entre las gentes de Erguibat y que mantienen una actitud desconfiada hacia la presencia española . Las bandas armadas campan por sus respetos en el Sahara; un camión con ví­veres destinado a ellas pasa por Tantan hacia Tizguiremtz con un caí­d y varios individuos armados, y hacia finales de abril otro caí­d llega a Aaiun procedente de Marruecos para dirigirse a Tafudart, a unos 50 kil6metros so-bre la Saguia. Sus intenciones son trasladarse más al sur, pero la impresi6n que da es que se están creando bases de aprovisionamiento .
Mientras tanto, los franceses ya han mantenido nuevos enfrentamientos: el 14 de febrero en Ergueiua, zona española al oeste de Tifariti, han sufrido 20 muertos y un prisionero al atacar una fuerte posición de las bandas, que luego se dispersan refugiándose algunos en Smara. En marzo realizan una profunda incursi6n hasta el Uein Terguet, cerca de Smara y, el 16, fuerzas france-sas de Marruecos atacan el poblado de Icht, al norte del Dra; aunque se evitan las actuaciones de fuerzas todaví­a estacionadas en el reino marroquí­, por razones obvias, el general Cogny, jefe de las mismas, se mantiene en Á­ntimo contacto con Bourgund, jefe de las fuerzas en Mauritania.
La situación está plenamente asumida por el mando francés. Bourgund escribe al gobernador que la amenaza polí­tica y militar sobre ambos territorios puede llegar a ser más peligrosa cada vez. Je suis disposé '' añade '' et j'ai d'ai- lleurs requ pouvoir de mon Gouvernement á apporter Á vos troupes tout le soutien que vous estimeriez utile dans le cas ou l'un de vos postes de la frontií¨re ou une de vos patrouilles serait directement menacée. Bourgund añade que la posición marroquí­ está evolucionando en un sentido de moderación, a causa de su deseo de tratar con cuidado a Francia y España, por tener necesidad de ayuda económica. Espera obtener de Francia también concesiones de principio durante los trabajos de la comisión franco- marroquí­ de deli-mitación de fronteras en Argelia. Cogido entre la impaciencia de los extremistas del Istiqlal y la necesidad de una ayuda económica y de una satisfacción en los lí­mites, el sultán contarí­a con ganar cuatro o cinco meses; después de este plazo se reemprenderí­a la acción directa contra el Sahara .
Pero en este compás de espera no deja de haber acontecimientos alarmantes. El general Pardo de Santayana cesa por edad el 23 de mayo, pero recibe orden de esperar hasta unos dí­as antes de la llegada del nuevo gobernador, general Gómez-Zamalloa, prevista para el 23 de junio. La culmi-nación de la campaña terrorista en Sidi Ifni supone también el corte de todas las lí­neas telefóni-cas y el interior queda aislado; en el territorio penetran unos 80 individuos de EL y desde el Dra se detecta un importante movimiento de fuerzas hacia el Sahara en dirección a Smara. Una compañí­a de la XIII Bandera sale hacia ese poblado, mientras el EMC anuncia el enví­o de la IVBandera, que parte de Ceuta el 17 de junio con destino a Villacisneros, aunque no está comple-ta. Se alerta a todos los puestos y se pide a Canarias aviación de bombardeo, aunque posterior-mente la tensi6n va disminuyendo.
Cuando el general Zamalloa se hace cargo del Gobierno enví­a un resumen de la situación a las distintas autoridades de la Penfnsula y Canarias . En Ifni la situación era tensa, con cierre de comercios y barrimiento de las pistas, pero no se preveí­a que el EL entrara en masa arrastrando a la población nativa. Pero en el Sahara la situación era más grave en el fondo, contando dentro del territorio con 800 ó 1.000 hombres de las bandas, armados, organizados y bien dirigidos, cuyos propósitos no son ya aprovechar nuestra zona como base para atacar Mauritania. Ahora están establecidos en el interior y en puntos estratégicos, y sus efectivos aumentan con nuevas filiaciones, que son favorecidas por la indigencia de los nómadas.
El Ejército de Liberación posee un núcleo muy potente de unos 4.000 hombres en Marruecos, al norte del Dra, con posibilidades de atacar Ifni o reforzar el Sahara; en este territorio se disgrega en grupos de diferente entidad, en total unos 16, situados en puntos estratégicos: Tafudart, Rau-dat el Hach, Guelta, Tennuaca, etcétera, imposibles de batir sucesivamente con los efectivos de que se dispone:
III Tabor del Grupo de Tiradores de Ifni... 400
XIII Bandera de la Legi6n ........................ 700
IV Bandera de la Legión........................... 660
Además de las unidades de Policí­a, no aptas para este empleo.
La evaluación sucesiva de sus efectivos dio a conocer que su armamento principal eran antiguos fusiles franceses Lebel de 8 mm, que en tiempos del protectorado tení­a Francia para armar a sus harkas amigas. Además, unos 600 subfusiles de fabricación española del Parque de Artillerí­a de Granada, de donde pasaron al de Ceuta y que, posteriormente, fueron entregados a las FAR marroquí­es y luego a las bandas. Tení­an dificultades de municionamiento, pese a que les habí­an llegado 60.000 cartuchos de 8 mm. desde Agadir; disponí­an también de armas sustraí­das a las bases de EE UU, de algunas ametralladoras y morteros de 81 mm y seis blindados con media cadena y ametralladora . Unos 50 camiones GMC, 100 jeeps y numerosos vehí­culos proceden-tes de requisas. Disponí­an de grandes cantidades de ví­veres compuestos de ganado requisado y leche en polvo de procedencia americana . Los mandos superiores eran marroquí­es y habí­a algunos desertores de la Legión francesa que serví­an como instructores y técnicos. Los sueldos previstos eran aceptables, pero rara vez se hací­an efectivos.
Las primeras medidas de Zamalloa son retirar los elementos europeos de varios pequeños pues-tos; a finales de agosto sólo queda un oficial con 12 europeos y varios nativos en Smara, Tantan y Auserd, y en Meseied, Amotte, Tifariti, Guelta, Bir Nazarán, etcétera, sólo un sargento y diez policí­as nativos. El abandono tiene una repercusión muy negativa entre la población del Sahara, que, en parte, se integra en el Ejército de Liberación.
Considerando muy necesaria la colaboración francesa, Zamalloa invita a Bourgund a Villacisne-ros el 12 de julio. Pero todo lo hablado no pasa de ser un cambio de impresiones y puntos de vista, quedando fijado el enlace radio, el derecho de persecución y varios otros detalles. Los franceses querrí­an un protocolo o tratado buscando la colaboración total . Por parte española no son los jefes militares quienes la frenan, conscientes de su falta de medios.
A PESAR DE TODO
en IFNI se abrio el libro de nuestra historia
no escatimare mi sangre para escribir en el
páginas de gloria
almogavar
 
Mensajes: 47
Registrado: Dom Jul 20, 2008 1:13 am
Ubicación: me muevo un huevo

Re: TROPAS EXPEDICIONARIAS SAHARA

Notapor almogavar el Lun Jul 21, 2008 8:48 am

Pero el Gobierno se debate en un mar de dudas. Por un lado, no quiere airear el problema de Africa porque supondrí­a sacar unidades d la Pení­nsula, al mismo tiempo que siente prevención hacia una colaboración con la República Francesa, que habí­a auxiliado a la II República; por otro, en el terreno práctico, desea aprovechar las peticiones de intervención militar para conse-guir que el ferrocarril del hierro de Zueratt pase por el territorio, pagando derecho de aduana. Los franceses consideran el puerto de Villacisneros, posible punto de salida, como de poco ca-lado, al tiempo que el Gobierno d Guy Mollet y Defferre (Ultramar) se oponen a un concesión polí­tica de esa envergadura a la España de Franco.
La Junta de Defensa Nacional, que se reúne el 27 de julio, estudia el problema creado en Africa y elabora el denominado oficiosamente plan Madrid, que comprendí­a una serie de fases sucesi-vas, quedando excluidas las últimas si se conseguí­a el éxito con las primeras; éstas eran: a) una presión diplomática ante el Gobierno de Rabat; b) un ultimátum para hacer abandonar el territo-rio a las partidas conocidas; c) una acción militar violenta a cargo de la aviación principalmente; d) un despliegue adecuado aéreo y terrestre para la vigilancia de los lí­mites fronterizos: en nin-gún caso se consideraban operaciones combinadas con las fuerzas francesas . Pero el plan Ma-drid no alcanzarí­a efectividad ni realización alguna.
Durante el mes de agosto vuelven a producir- se incidentes graves en Ifni; las patrullas de Transmisiones que reparan las lí­neas son tiroteadas desde Marruecos, lo mismo que una patrulla de paracaidistas. El Ejército de Liberación ocupa los puestos fronterizos, habiéndose retirado los mehaznis marroquí­es; en las cábilas limí­trofes hay abundantes armas para los nativos de Ifni. El propósito de anexionar el enclave a Marruecos aparece patente, quedando muy lejana la ideolo-gí­a del Ejército de Liberación.
En el Sahara las bandas armadas empiezan a dar signos de actividad antiespañola. Se comprue-ba un importante tráfico de vehí­culos con ví­veres, pasajeros y armas desde la zona del Dra hacia Tafudart y Smara; los grupos que se hallaban en el sur se han reunido en el norte y el objetivo de Mauritania queda abandonado. A mediados de septiembre varios policí­as indí­genas son dete-nidos y maltratados. Se registran y cierran algunos locales del Istiqlal en Aaiun y Villacisneros y se practican varias detenciones; a primeros de octubre un convoy al mando de un oficial que suministraba ví­veres es interceptado por un grupo armado y a duras penas consigue terminar su misión.
Del 20 al 24 de septiembre se ha reunido en Dakar una conferencia de estados mayores, con
españoles y franceses. Se estudian los aspectos técnicos de una intervención combinada y se sientan las bases de lo que luego serán las operaciones Teide y Ecouvillon (primero denominada Ouragan), pero la delegación española expone que no tiene atribuciones para tomar una deci-sión en lo que respecta a la intervención francesa, ardientemente deseada por los militares espa-ñoles, decisión reservada (y continuamente aplazada) a la cúpula del poder.
En el mes de octubre se toman medidas muy concretas y firmes respecto al plan de defensa de las ciudades, Villa Bens, Aaiun, Villacisneros Aargub y Gí¼era. No se consideraba la defensa de Smara, Tantan y Auserd, cuyos escasos efectivos (unos 50 hombres) no lo permití­an.
El 25 de octubre un avión de reconocimiento es atacado sobre Tafudart con fuego de fusilerí­a, alcanzándole dos impactos; el 26 otro avión observa unos 600 ó 1.000 individuos que abren fuego sobre el aparato, así­ como gran número de cajas de munición y bidones de gasolina. El mismo dí­a el gobernador es autorizado por el EMC para efectuar un bombardeo sobre Tafudart con nueve aviones B 21 Heinkel, que descargan 140 bombas con 7.000 kilos, lo que supone la declaración de guerra al Ejército de liberación. Se detiene en Aaiun a varios activistas que lle-vaban armas, así­ como en Villa Bens, y se cierran los almacenes de la compañí­a Derham-Boaida, ya citada, y que habí­a suministrado a las bandas.
El dí­a 30 los franceses transmiten un informe muy confidencial (su 2.ª sección en Marruecos) según el cual el 22 se habí­an reunido en Rabat los jefes del Ejército de Liberación del Dra con el prí­ncipe Muley Hassan, habiendo decidido la preparación de una próxima campaña a las órdenes
órdenes de Ben Hammu . El 1 de noviembre el subgobernador en Aaiun comunica a Sidi Ifni que se ha presentado un avión francés con el coronel Cuffaut comunicando de parte del general Bourgund que en Fort Trinquet (Bir Um Grein) se encuentran 12 aviones T 6 a disposición de los pilotos españoles para hacerse cargo de ellos con urgencia; pero este ofrecimiento no puede ser todaví­a aceptado por el Gobierno del AOE mientras de Madrid no se dé luz verde a una plena cooperación.
A primeros de noviembre el EMC da la orden de abandonar Smara, Tantan y Auserd por parte de las fuerzas europeas, quedando sólo una guarnición de un sargento y veinte policí­as indí­ge-nas en cada uno, abandonados a su suerte, con sus viejas armas y dos cajas de munición. La repercusión entre toda la población nómada es desastrosa y los que no se han adherido a las bandas de liberación buscan refugio entre los franceses de Mauritania.
El dí­a 2 la aviación francesa bombardea al grupo de Raudat el Hach con 7 aparatos y el dí­a 8 es atacado el jeep militar del correo que enlazaba Villa Bens y Aaiun por un grupo de un 20 hom-bres con armas automáticas, perdiéndose la correspondencia.
Por fin, después de grandes dilaciones, se decide en Madrid el enví­o de los imprescindibles refuerzos, tantas veces solicitados por el Gobierno del AOE. La II Bandera de la Legión sale de Melilla hacia Villa Bens por ví­a aérea entre 5 y el 8 y la VI embarca en Ceuta en el Canarias y Méndez Núñez hacia Las Palmas para ir luego por aire hasta Aaiun. También desde Melilla sale hacia Villacisneros el Batallón disciplinario de Cabrerizas, una compañí­a de Transmisiones motorizada, dos equipos quirúrgicos, dos secciones mixtas de camiones Ford K, una de jeep y una compañí­a de Zapadores; hacia mediado de noviembre las fuerzas en el Sahara alcanza unos 4.650 hombres y unos 600 nativos .
El jefe del EMC, que ha visitado el territorio dicta la instrucción EMC 357-14 , con carácter de estudio previo, en la que se decide limpiar el Sahara de los grupos armados comenzando por una serie de bombardeos y continuando después con dos acciones convergentes sobre la Saguia, una española procedente de Aaiun y otra francesa en la dirección Fort Trinquet-Smara. Esta es la base de los planes que se desarrollarán en febrero.
Cuando todo hací­a prever un ataque cada vez más importante en el Sahara, donde el 21 de no-viembre se habí­a bombardeado a los grupos d Raudat el Hach, el 22 se reciben informes de alto crédito, además de una confidencia del policí­a 3.651 al capitán Rosaleny, según los cuales el Ejército de Liberación atacarí­a Sidi Ifni en masa a las 6.30 del dí­a 23, siendo sus objetivo los polvorines y depósitos de armamento, así­ como el asesinato de los oficiales en sus domicilios. A las 5.30 se produjeron los primeros disparos al descubrir los centinelas algunas sombras que intentaban infiltrarse. A las 7 se registró otro ataque. Ambos fracasaron y la población nativa permaneció pasiva.
Si la guarnición de Sidi Ifni era importante, en el campo la situación resultaba muy distinta; lo enlaces telefónicos estaban cortados y todo los puestos fueron atacados. En algunos la guarni-ción tenia cierta entidad (Tiugsá, 17 hombres; Tenin de Amel-lu, 84; Telata de Isbuia 167; Ti-liuin, 63), pero en otros las débiles guarniciones están acosadas por fuerzas muy superiores (Tamucha, 49; Bifurna, 6; Hameiduch, 12 Tabelcut, 12; Mesti, 22; en Sidi Borya, Sidi Uarsig y Ug-gug, sólo 3 policí­as). Se pierden entre los dí­as 24 y 25 Tamucha, Tabelcut, Hameiduc y Bifurna y desaparecen los policí­as destacados. Pese a la resistencia realizada, con múltiples casos de heroí­smo personal, la situación es un desastre comparable en otra escala al de Annual de 1921.
No se puede acudir en socorro de todos lo puestos porque no se cuenta con una fuerza de ma-niobra suficiente y no puede dejarse desguarnecido Sidi Ifni; el objetivo de cubrir todo el territo-rio para evitar la implantación marroquí­ ha conducido a estos resultados. Indudablemente, Ma-rruecos
Marruecos ha intentado un efecto de sorpresa para conseguir hechos consumados y la anexión. El 27 de noviembre el EMC decide el enví­o de refuerzos de Canarias y los batallones Soria 9, Paví­a 19, Cádiz 41 y la I Bandera Paracaidista, así­ como la VI Bandera de la Legión desde el Sahara. A primeros de diciembre, al tener conocimiento de importantes movimientos de las FAR marroquí­es hacia el sur, se enví­an dos cruceros y cuatro destructores de la flota ante Agadir, lo que causa el pánico en la población y un apresurado despliegue de fuerzas marroquí­es. En Ifni se auxilia a varias guarniciones, pero el territorio permanece ya bajo el control de Marruecos, excepto en un radio variable alrededor de Sidi Ifni.
En el Sahara la noche del 25 es atacada la playa de Aaiun por una partida importante, siendo rechazado el ataque por la XIII Bandera y el III Tabor, sufriendo 10 bajas. El 30 se ametrallan
unas 30 jaimas en la zona de Haguní­a y varios vehí­culos sospechosos; el mismo dí­a la Legión rechaza un ataque contra el convoy de abastecimiento procedente de la playa, causando siete muertos y sufriendo 10 bajas, entre ellas un capitán. Por las mismas fechas es asaltado el faro de Cabo Bojador, con la colaboración de los policí­as de guardia, que se llevan como rehenes a dos soldados de Transmisiones, tres técnicos civiles del faro y dos mujeres; sólo serán devueltos por el rey de Marruecos en mayo de 1959, junto con 30 militares, una mujer y dos niños hechos prisioneros en Ifni, en una turbia actuación del trono alauita.
Hacia mediados de diciembre el ejército de Liberación ocupó todos los poblados del Sahara y se concentró 30 km. al sur de Aaiun y en las dunas que unen la ciudad con su playa de abasteci-miento. Pero los núcleos principales se hallaban en los difí­ciles terrenos de la Saguia el Hamra, Tafudart, Tuifidiret, Ain Najla, Sidahamed Larosi y Raudat el Hach, al norte de Smara.
A finales de noviembre se enviaron nuevos refuerzos; el batallón Extremadura 15 a Aaiun y el Castilla 16 a Villacisneros. El 21 de diciembre Aaiun fue atacado en todas direcciones, lo mis-mo que el 22 y el 23, así­ como la playa, pero las bandas obtuvieron pocos éxitos y sólo causaron cinco bajas de la IV y XIII Banderas. Para aliviar la presión, el dí­a 22 se realizó un reconoci-miento en fuerza hasta Meseied, sobre la carretera de Smara, causando 20 bajas a los grupos y cogiéndoles ví­veres, armamento y munición.
En su mensaje de final de año, Franco disculpa al rey de Marruecos y al pueblo marroquí­ de las agresiones sufridas, cargando la responsabilidad sobre los partidos extremistas fomentados des-de el extranjero. En la tesis oficial del Gobierno, es el comunismo internacional quien promueve los movimientos de liberación en el norte de Africa; en el mismo sentido se expresa el ministro Barroso ante las Cortes. Pero resulta difí­cil de explicar (y no se hace ninguna alusión) al des-pliegue de la flota ante Agadir y a la actuación de Marruecos en Ifni .
Ya en 1958, el 11 de enero hay un nuevo tiroteo sobre Aaiun y se ordena un reconocimiento en fuerza sobre la Saguia con una columna compuesta de la XIII Bandera, la 1.ª Cí­a/IV, policí­a, automóviles y transmisiones. A la altura de Edchera, a unos 22 km. de Aaiun, se recibe intenso fuego desde la Saguia, descendiendo la 2.ª/XIII al cauce para eliminar la resistencia, pero ésta es muy fuerte y el numeroso enemigo intenta desbordar a la compañí­a por el flanco izquierdo, por lo que se enví­a a la 3.ª XIII para cubrirlo aumentando mucho el frente. El terreno de la Saguia es muy apto para los expertos tiradores indí­genas y las fuerzas sufren 42 muertos y 55 heridos, desapareciendo el enemigo por el cauce del rí­o .
La operación tiene amplia resonancia en el Sahara y en Canarias, pero es la última en que los grupos armados mantienen la iniciativa. El 10 de enero se separan los territorios de Ifni y Saha-ra, decretando su conversión en provincias, al tiempo que se nombran para ambos dos goberna-dores distintos, para el Sahara el general Héctor Vázquez, y para Ifni, Gómez-Zamalloa. Al propio tiempo, la colaboración hispano- francesa, tantas veces solicitada por nuestros vecinos y aplazada por el Gobierno español, se pone en marcha decididamente. Ha tenido que transcurrir un año, desde el comienzo de los primeros encuentros, para que el Gobierno se resolviera a una actuación enérgica en el AOE.
El 30 de diciembre de 1957 se celebró en Parí­s un Consejo de Ministros en el que se decidió recabar de España la aprobación para un plan de operaciones combinadas en el Sahara. Lo pre-sidió Gaillard, siendo partidarios de la intervención Chaban Delmas (Defensa) y Ely (jefe del EM); Pineau (Exteriores) temí­a enturbiar las relaciones con Marruecos y Jacquet (Ultramar) tení­a sus dudas. La colaboraci6n con el régimen de Franco suscitaba muchas reticencias y la operaci6n deberí­a ser forzosamente secreta. El embajador en Madrid, Guy de la Tourneile, así­ como otros enviados militares, negociaron con Castiella y con el Ministerio del Ejército para que convenciesen a Franco. El 6 de enero, la intervención española estaba decidida. Por parte española se sabí­a que con los medios disponibles era casi imposible expulsar a las bandas del Sahara; sin embargo, Francia tení­a fuerzas suficientes y el máximo interés en la seguridad de Mauritania y de las instalaciones de las minas de hierro de Zueratt. Parí­s enfocó la operaci6n, en carta de Jacquet al alto comisario, Cusin, como una simple operación policial contra bandas que han robado a los mauritanos.
Ya durante el ataque a Ifni, Zamalloa habí­a solicitado de Bourgund la intervención de sus avio-nes, recibiendo esta contestación: No estoy autorizado por Parí­s a intervención aérea en su provecho más que al sur del paralelo 27'40'. He sometido a Parí­s su petición .
El 14 de enero se reúnen en Las Palmas los franceses, con Bourgund al frente, y los mandos españoles. Se traza el esquema general de las operaciones Teide y Ecouvillon, con objeto de eliminar a las bandas armadas. En una primera fase, los españoles partirí­an con dos agrupacio-nes tácticas de Villa Bens y Aaiun, para converger sobre la Saguia, mientras que los franceses progresarí­an desde Fort Trinquet con dos agrupaciones y desde Tinduf con una en dirección a Smara, siendo el lí­mite de las zonas de acción el meridiano 12º, donde establecerí­an su enlace ambas naciones. En una segunda fase a realizar en la región sur, las fuerzas españolas interven-drí­an con dos agrupaciones, una desde Aaiun y otra desde Villacisneros, para atacar a los grupos en Bir Nazarán y Tennuaca, mientras que los franceses intervendrí­an desde Guelta y con una nueva agrupación desde Port Etienne, Zug y Fort Gouraud. La operación tendrí­a una duración máxima de quince dí­as, y el dí­a D, la fecha de comienzo, se fijaba para primeros de febrero.
España todaví­a tení­a que realizar una importante acumulación de medios, unidades, gasolina, municiones, agua y sus recipientes, etcétera. Se enví­an la IX Bandera de la Legión, el batallón Guadalajara 20, el San Fernando 11, los grupos de Caballerí­a Paví­a 4 y Santiago 1, un grupo de Artillerí­a del Regimiento 19 y AAA del 71, Zapadores, Transmisiones, una agrupación de Sani-dad, un grupo de Intendencia, Infanterí­a de Marina y el escuadrón paracaidista del Ejército del Aire, que habrí­a de saltar sobre Smara. Cuando van a comenzar las operaciones, los efectivos españoles oscilan entre 10.300 y 10.500 hombres .
El inicio de las mismas estaba previsto para el dí­a 6 de febrero, pero por las malas condiciones meteorológicas se retrasa hasta el dí­a 10; el dí­a 8 tiene lugar el ataque francés sobre Sakiet Sidi Yusef, en Túnez, durante su lucha contra el FLN argelino. El incidente es muy grave y Francia está a punto de retirarse de la operación, pero prevalece la fuerza de las decisiones ya tomadas. Por fin, a las 7.30 del dí­a D (J1 para los franceses) parte de Aaiun la Agrupación A (al mando del coronel Mulero), compuesta de la IV y XII Banderas, motorizadas, el grupo de Caballerí­a Santiago 1 y una sección de morteros del Extremadura 15, constituyendo una fuerte vanguardia; como grueso, la IX Bandera, una baterí­a del 19 y secciones de Transmisiones, Zapadores, In-tendencia y Sanidad, motorizadas. La Agrupación B (al mando del coronel Campos) habí­a par-tido de Villa Bens y se encontraba en Daora desde el dí­a 9, comprendiendo la II Bandera y el batallón Guadalajara 20, ambos motorizados; el grupo de Caballerí­a Paví­a 4, una sección de morteros del San Fernando 11, una baterí­a del 19 y secciones motorizadas de Transmisiones, Zapadores, Intendencia y Sanidad.
Mulero avanza en dirección a Edchera, destacando por el norte de la Saguia a la XIII, y por el sur el Santiago 1 y la IV, convergiendo en Edchera, que es alcanzada a las 10 h. tras ligeros combates. Al caer la noche se ha alcanzado Hasi Lemlihas, sobre el rí­o Jat, y el enemigo, tras oponer diversa resistencia, rompe el contacto y se dispersa por el cauce del rí­o.
Por su parte, la Agrupación B (Campos) alcanza por la tarde el Udei Uein Merad, sin encontrar resistencia, y al dí­a siguiente rebasa Asatef y alcanza el lecho de la Saguia entre Tafudart y Tui-fidiret. El mismo dí­a, la Agrupación A llega a Al Fernan, en la zona de Itgui, y al dí­a siguiente a Amuisirat. Entre las dos agrupaciones dominan la zona de Tafudart, por el norte y sur, pero los grupos armados se retiran por el cauce hacia el Este. El dí­a 13, Campos ocupa la zona de Tuifi-diret, donde se cogen grandes depósitos de ví­veres y munición y sus vanguardias enlazan con los franceses en Lebtaina sobre el meridiano 12º, el dí­a 15, ocupa la zona de Tagda Marada, mientras empiezan a presentarse grupos de indí­genas con bandera blanca. La Agrupación de Mulero ha seguido progresando por el borde sur de la Saguia, dominando los afluentes como el Uad Aguechgal y el Tigsert, enlazando con los franceses el dí­a 14.
Estos parten de Fort Trinquet hacia Smara con dos agrupaciones. La del coronel Grall se com-poní­a de dos compañí­as de la Legión, la 2.ª compañí­a sahariana motorizada, un escuadrón del 7.º Regimiento Paracaidista Colonial, un batallón del 8.º Regimiento Colonial Interarmas, una baterí­a de 105 HM3 y una sección de ingenieros. La del coronel Vidal comprendí­a el 10.º Re-gimiento Colonial Interarmas, la 1.ª Compañí­a Sahariana Motorizada y un batallón del 2.º Re-gimiento Colonial. Los franceses intervienen en total, entre éstas y otras agrupaciones posterio-res, con unos 5.000 hombres y 70 aviones, así­ como enormes cantidades de abastecimientos.
Entre los dí­as 8 y 9, Grall toma posiciones en Erjamia, al sudeste de Smara, mientras la Agrupa-ción Vidal rodea Guelta por el norte, desde Aguelmin Mel-las hasta Gor Mahyub. El dí­a D, Grall avanza hacia Smara, donde llega a las 14 h. llevando en vanguardia un destacamento es-pañol al mando del capitán Moyano. Una compañí­a paracaidista española, que está en alerta de salto desde las diez, se lanza desde los Nord Atlas franceses a las 14.55 bajo la cobertura de Grall y Smara es ocupada sin resistencia. Desde Tinduf, en Argelia, otra agrupación francesa progresa hacia El Farsí­a, en dirección a Smara. Grall recibe orden de extender su acción hasta el vado de Sidahamed Larosi, donde enví­a un destacamento que enlaza con una compañí­a paracai-dista de la reserva lanzada a las 8.30 del dí­a 11. Allí­ encuentran una notable resistencia enemiga que dura toda la jornada, pero al final, los grupos del EL quedan destruidos o escapan hacia Marruecos.
El mismo dí­a, las vanguardias de Vidal llegan ante Smara. Grall gira hacia el este y domina toda la zona de Raudat el Hach y el dí­a 18 enlaza con la Agrupación de Tiduf, 60 kilómetros al oeste de El Farsí­a. Mientras estas agrupaciones rastrillean las zonas este y norte de Smara, el 17 en-tran en acción las Agrupaciones Picherit, de paracaidistas en reserva, y Chaveriat, de meharis-tas, para la limpieza de la zona sur del rí­o.
El D 9 las operaciones en la Saguia pueden darse por terminadas. Todaví­a el 17 se efectúa una concentración de fuerzas sobre Hagunia, donde habí­a un importante núcleo enemigo, con la Agrupaci6n B, elementos de la A y lanzamiento de una compañí­a paracaidista; pero las bandas se han refugiado en Marruecos y no se emprende ninguna operación al norte del paralelo 27' 40'.
Para la segunda fase, operaciones en la región Sur, éstas comienzan el D 10, 20 de febrero, enviando desde Aaiun la Agrupación Ligera V (al mando del comandante Herrera), compuesta de la IX Bandera, un destacamento de Caballerí­a, una sección de Artillerí­a y secciones de Transmisiones, Intendencia y Sanidad; la Agrupación deberí­a avanzar hacia Bir Nazarán y Au-serd, sin desviarse hacia otras resistencias. De Villacisneros-Aargub partirí­a la Agrupación C (al mando del teniente coronel Patiño), compuesta del batallón de Cabrerizas, reforzado con sec-ciones de Zapadores, Transmisiones, Intendencia y Sanidad.
Por su parte, los franceses avanzan con la Agrupación Vidal desde Guelta hacia Bir Nazarán, llegando el 21 a Mednet Sedra. Una nueva Agrupación francesa, la Sur, partiendo de Port Etien-ne, Zug y Fort Gouraud, converge el dí­a 20 sobre la zona de Auserd, ocupa el puesto y mantiene un encuentro con las bandas el dí­a 21, en Yenna.
Mientras, la Agrupación de Villacisneros progresa alcanzando el Uad Ermima y Hasi Auhaifrit; a mediodí­a del 21 llega a Heidebet Ed Delim y al final de la jornada ocupa Auserd. El 22 la Agrupación Ligera V de Aaiun ocupa Bir Nazarán, y el 23 las Agrupaciones francesas y españo-las convergen sobre la zona de Tennua- ca-Lasc-Leatetabien-Agracha, en la que se habí­a con-centrado el enemigo, que ofrece una fuerte resistencia.
Todaví­a el 24 las fuerzas españolas sostienen importantes combates en la zona montañosa de Negyir. Pero ya son los últimos disparos de esta campana y el 25 de febrero las operaciones se dan por terminadas, regresando los franceses a Mauritania y comenzando en el Sahara una labor de captación polí­tica.
En Fuerteventura se estableció un campo de prisioneros y detenidos, con 130 individuos, que permaneció hasta mayo de 1959. Las bandas, instrumento ya de Marruecos, en donde parte se habí­a refugiado, sólo realizarán entradas débiles y esporádicas en el Sahara, con colocaci6n también de minas, hasta su última actuación en 1961, nada más acceder al trono Hassan II, se-cuestrando a once técnicos de las prospecciones petrolí­feras: tres americanos, dos canadienses, un francés y cinco españoles .
Un punto importante es la participación auténticamente saharaui en el conflicto, tanto como sus motivaciones.
Es imposible determinar el número de sus combatientes, pero a tenor de los individuos que fue-ron detenidos en los poblados por considerarlos peligrosos, fundamentalmente por su filiación o su adscripción marroquí­, así­ como en relación con los recluidos en el campo de concentraci6n de Fuerteventura, prisioneros de guerra y detenidos polí­ticos, su número no parece superior al 53 por 100 del total de los efectivos del Ejército de Liberación en el Sahara; por supuesto, en Ifni estos saharauis no tuvieron actuación alguna, siendo marroquí­es todos los atacantes.
Las consideraciones sobre las causas que les impulsaron a tomar parte en la guerra son de muy diversa Á­ndole. Para el nacionalismo actual saharaui, representado por el Frente Polisario, lucha-ron por la liberación del colonialismo en conjunción con sus hermanos de Argelia y de Marrue-cos. La tesis parece insuficiente cuando en el Sahara no existí­a aún una verdadera repulsa anti-colonial y la conciencia nacionalista tardará algunos anos en fructificar. No puede olvidarse que la idea de la liberación y de la guerra fue aportada desde el norte por marroquí­es que entraron en el territorio, a pesar de que existiera descontento a causa de la exigencia de impuestos comenza-da en 1956; por otra parte, los jefes de las bandas eran marroquí­es.
Para Marruecos, los saharauis lucharon por su integración en la madre patria, tesis que es de suponer habrá sido revisada después de la resistencia encontrada por las FAR cuando se tropie-zan con sus hermanos del territorio en 1975. Varios saharauis que entonces formaron parte de las bandas armadas militan hoy en las filas del Frente Polisario; otros dirigentes importantes se refugiaron bajo la protección francesa, a la vista del abandono que habí­a llevado a cabo España de todo el interior, circunstancia que es de tener muy en cuenta a la hora de juzgar determinadas fidelidades y adscripciones. A finales de 1957, todo indicaba que España renunciaba sin plazo al desierto y se contentaba con las poblaciones de la costa, como Marruecos se encargó de propa-lar.
Un hecho que deja pocos resquicios a la tesis marroquí­ de una guerra saharaui para integrarse en Marruecos es la sublevación de unos 500 miembros de la tribu de Erguibat, que ocurrió en la Tarfaya marroquí­ ya a finales de 1958, por sus desavenencias con el Ejército de Liberación y con las autoridades de Marruecos.
Fundamentalmente, el saharaui de 1957 tomó las armas, impulsado desde el norte, por su ances-tral rechazo a la presencia de los europeos, lo que tiene a la vez raí­ces religiosas y económicas, unidas al deseo de seguir viviendo en una tierra libre de toda imposici6n, pero sin un proyecto polí­tico definido, como ha sido su tradición de siglos.
Parece obligado señalar una evidente carencia en estas páginas: no podemos aportar el punto de vista y la auténtica ideologí­a de los combatientes del Ejército de Liberación. La razón es obvia: no tenemos acceso a los archivos marroquí­es o a la documentación que la actuación armada del lado musulmán haya podido generar. Pero en forma alguna ello debe suponer una minusvalora-ción
minusvaloración de su postura y de sus razones; sí­ que creemos haber podido aportar las suficientes pruebas documentales de las intenciones de Marruecos y de su manipulación del conflicto sahariano. La guerra obedeció tanto a las corrientes anticolonialistas que se imponí­an en el norte de Africa como a las intenciones expansionistas de la dinastí­a alauita. Pero la identificación y la asimilación entre el sentimiento anticolonial y antieuropeo y el imperialismo anexionista es una trampa en la que el historiador no debe caer.

Relación numérica de las bajas habidas en las provincias de Ifni y Sahara hasta el final de las operaciones
Oficiales Suboficiales Tropa Total
IFNI
Muertos 7 4 72 83
Heridos 22 11 218 251
Desaparecidos 5 4 47 56

SAHARA
Muertos 4 8 57 69
Heridos 12 11 244 267
Desaparecidos - - 2 2
Fuentes: Capitaní­a General de Canarias. E. M. 1.ª coronel jefe del E. M. Santa Cruz de Tenerife, 13 de marzo de 1958. S. H. M. Sección Africa. Ifni-Sahara, legajo 11, carpeta 20. Gobierno General de Ifni. E. M. 2.ª, comandante jefe del E. M. Sidi Ifni, 30 de junio de 1958. S. H. M. Ibí­dem; legajo 11, carpeta.
uno es sobre la infanteria de marina en (ifni) y otro es de los tiradores de ifni

Web de Ifni: http://www.ifni.es/index.htm

http://members.fortunecity.es/aec51/ifni/index.htm

disfrutalos

LIBROS

"La incógnita Oufkir", Claude Clément, Ed. Dopesa, 1975

"La última guerra de de Africa (Campaña de Ifni-Sáhara)", Rafael Casas de la Vega, Madrid 1985

Varios artí­culos de la "Revista general de Marina".

Varios artí­culos del "Boletí­n de la Escuela de IM".

Historia 16, nº 167, "Ifni, la Guerra olvidada", José Ramón Diego Aguirre

"Aire, agua, arena y fuego", Emilio Herrera Alonso, Cuadernos de Historia Militar, Quirón Ed., 2002

"Las Operaciones Anfibias", R. Álvarez-Maldonado y Ángel Gabundi Insúa, Bazan, 1994

"La Infanterí­a de Marina, Historia y fuentes", Hugo O´Donell y Duque de Estrada. Bazan,

Enciclopedia "Guerras en la Paz", tomo 2, Ed. Delta, 1983

"El buque en la Armada Española", varios autores, Ed. Sí­lex, 1999

"Buques de la Armada Española", Coello Lillo, Ed. Agualarga, 2000

"Buques de Guerra Españoles 1885-1971", Aguilera y Elí­as, Ed.San martí­n, 1980

"El Sáhara y la Legión", G. Mariñas Romero, Ed. San Martí­n, 1988

"Franco, militar", R. Casas de la vega, Ed. Fénix 5ª Ed. 1996

"Historial del Tercio de Armada", tomo I

"Cabo Juby-58, memorias de un teniente de Infanterí­a en la campaña de Ifni-Sahara", José Bellés Gasulla, Ed- San Martí­n, 1990


A PESAR DE TODO
en IFNI se abrio el libro de nuestra historia
no escatimare mi sangre para escribir en el
páginas de gloria
almogavar
 
Mensajes: 47
Registrado: Dom Jul 20, 2008 1:13 am
Ubicación: me muevo un huevo

Re: TROPAS EXPEDICIONARIAS SAHARA

Notapor almogavar el Lun Jul 21, 2008 8:49 am

IFNI.-

LOS MUERTOS IMPORTANTES

En un libro que he leí­do por ahí­,. sobre los acontecimientos de Ifni, se viene a decir que la asistencia al acto de homenaje póstumo al Teniente Ortiz de Zárate, llevado a cabo por el general, Zamalloa, fue un acto emocionante y algunos se dieron cuenta de que la guerra iba en serio,

YA QUE HASTA EL MOMENTO NO HABIA MUERTO NADIE IMPORTANTE.

Entierro de los fallecidos en el accte del junker.

Imagen


[size=18]
Es como para comer cerillas y llevar al autor de la frase delante de los familiares, padres. Hermanos, novias, amigos de los muchos caidos hasta ese momento, no solo de las banderas paracaidistas sino de los muchos compañeros de varias armas también, Legión, Tiradores de Ifni, aviación,. Soria 9, civiles y otros muchos.

Que les pregunten a todos estos familiares y al propio fallecido si eran importantes o no.

Yo, como paracaidista combatiente en aquellos momentos,. Casi siento que precisamente, estos soldados desconocidos, algunos de los cuales no tení­an nada de nada, su muerte pesaba mas en mi ánimo que los que todo o casi todo lo tienen, pues cuando cuado dan su vida en acto de servicio, se les tiene en cuenta, se les hace un homenaje, se hace venir a sus familiares, se les transporta a la pení­nsula, etc, mientras que a los otros, se les entierra medio de tapadillo en el cementerio viejo de Sidi Ifni.

Sr. Escritor. Un poco mas de respeto a estos héroes, quizá anónimos para muchos de los que solo ven pelí­culas de guerra mientras se comen un kilo de palomitas.

Nosotros, nunca los olvidaremos aunque ya hayan pasado casi cincuenta año, y si el mando en aquel entonces., no les concedió medalla alguna,. Nosotros se las concedemos todas, y si de alguno de ellos no sabemos todaví­a su paradero, yo estoy seguro de su paradero.


Se encuentran en el corazón, en el recuerdo y en la mente de cuantos veteranos paracaidistas estuvimos por allí­ y, por su puesto en el de sus familiares.

Imagen
A PESAR DE TODO
en IFNI se abrio el libro de nuestra historia
no escatimare mi sangre para escribir en el
páginas de gloria
almogavar
 
Mensajes: 47
Registrado: Dom Jul 20, 2008 1:13 am
Ubicación: me muevo un huevo

Re: TROPAS EXPEDICIONARIAS SAHARA

Notapor almogavar el Lun Jul 21, 2008 8:51 am



Ifni.- LO QUE VINO A PARTIR DE Aí‘O NUEVO DE 1958.

Como participe en los hechos, es mi opinión que las primera intervenciones paracaidistas de los meses de Noviembre y Diciembre DE 1957, , fueron importantes desde el momento mismo que se trababa de liberar a PERSONAS, aunque la amargura de ir dejando atrás, abandonados, a disposición el enemigo, fuertes, casas, instalaciones, y territorio, dejaba en nosotros un sentimiento de dolor muy profundo.

http://www.aecei.org/eidoweb/paraca/paracava.MP3

LO que aconteció a partir de Enero de 1958, fue totalmente distinto.

Aquí­ si que hubo que dar el callo en base a preparación fí­sica, aguante y sacrificio, hambre, sed, compañerismo, subidas de montes empinadí­simos, tiroteos, muertos y heridos, poniendo una vez mas en ridí­culo a todos cuantos en “ Madrid”pensaban que esto no era nada, que eran “ Cuatro tiros”que pegaban los moros. ( opinión de muchos militares a la sombra de un buen despacho ).

Pues no, amigos, no. De eso nada.

Los hechos:

Después de la relativa tranquilidad que pudimos disfrutar desde la navidad de 1957 hasta mediados del mes de Enero de 1958, la paz se acabó de inmediato, como si el nacimiento de un nuevo año diera alas a los de las bandas armadas de Liberación. ( es decir, al ejercito Marroquí­...).

En un corto espacio de tiempo, tuvimos que llevar a cabo las operaciones:

31 de Enero de 1958,. Operación Diana

Consistente en un doble avance, hacia el norte a cargo de fuerzas compuesta por elementos de la PRIMERA Bandera Paracaidista ( nosotros) y del IV Tabor de Tiradores, y hacia el sur, a cargo de fuerzas compuestas por elementos de la VI Bra. Leg., un batallón del Rgto, de Soria y la II Bandera Paracaidista, que deberí­a haberse lanzado en paracaí­das sobre Usugun, lanzamiento que no se pudo culminar por las malas condiciones meteorológicas, eso dijeron............. . Dicha operación contó con fuerte apoyo aéreo y de fuegos a cargo de una baterí­a del 105/11 y una compañí­a de morteros.

En esta operación murieron entre otros el TENIENTE CARRASCO.

EL DIA 10 DE FEBRERO OPERACIí“N SIROCO.

El dí­a 10 de febrero de 1958 se desarrolla la Operación "Siroco", consistente en un reconocimiento hasta Arbaa de Mesti a cargo de dos batallones de infanterí­a, LA PRIMERA BANDERA PARACAIDISTA ( NOSOTROS), y la baterí­a de artillerí­a del 105/11, con el correspondiente apoyo aéreo, consiguiendo destruir algunos camiones enemigos por medio de bombardeos solicitados sobre el Zoco el Arbaa.

DIA 19 DE FEBRERO OPERACIí“N PEGASO.

El dí­a 19 de febrero se inicia la Operación "Pegaso", consistente en la progresión hacia el norte desde el vértice de Buyarifen de tres batallones de infanterí­a, que por tierra deberí­an enlazar, organizados en dos columnas (una que progresarí­a por la costa, y otra por el interior) con una LA PRIMERA BANDERA PARACAIDISTA QUE DEBERíA LANZARSE SOBRE TABERCUT, es decir ERKUN.

Los apoyos consistí­an en un fuerte componente aéreo, el crucero Galicia, el destructor Almirante Miranda, y la baterí­a de 105/11. La progresión de las columnas motorizadas fue lenta y sujeta a fuerte oposición, que requiririó de apoyo de fuego naval y aereo, ocupándose momentáneamente Ercunt tras el salto paracaidista de la primera Bandera,. Primera compañí­a ( nosotros) ; finalmente las columnas se replegaron sobre las posiciones iniciales.

Imagen

asi que pronto nos ocuparemos de la operacion DIANA.


A PESAR DE TODO
en IFNI se abrio el libro de nuestra historia
no escatimare mi sangre para escribir en el
páginas de gloria
almogavar
 
Mensajes: 47
Registrado: Dom Jul 20, 2008 1:13 am
Ubicación: me muevo un huevo

Re: TROPAS EXPEDICIONARIAS SAHARA

Notapor almogavar el Lun Jul 21, 2008 8:52 am

9.- ifni- OPERACIí“N DIANA.

http://www.aecei.org/eidoweb/paraca/marcha4.mid

( para no atomizar la operación y que se pierda detalle de la misma, la pongo entera aunque las fechas se solapen con el mes de Febrero de 1958).

Hay que destacar que, a diferencia de los primeros tiempos, todo estuvo mucho mejor preparado y con abundante material ¡ Menos mal ,!.

El dí­a 28 de enero de 1958 el Gobierno General de la provincia de Ifni dictó la orden general de operaciones «LM-3». Operación «Diana», que tiene por objeto la ocupación de los centros de resistencia E y D. Según el siguiente Plano:

Imagen

Se crea la agrupación táctica norte de la que forma parte la I Bandera Paracaidista, ( ES DECIR, PEDROSA Y NOSOTROS, HAY QUE JODERSE....)

Imagen

Junto al IV Tabor de Tiradores de Ifni y un pelotón de cañones sin retroceso del batallón expedicionario del Regimiento «Soria». Deberemos progresar en dirección Bugdur hasta alcanzar la lí­nea Id Mehas-Xaraffa.

Los paracaidistas seremos transportados en dieciocho camiones hasta la zona de despliegue inicial en el cruce de Amanali, siendo su base de partida el borde anterior del centro de resistencia A1, frente al meandro de Aud Buhaima al sur, e inmediato a El Gurram.

Por su parte la II Bandera del comandante Pallás, menos una compañí­a y un pelotón de ametralladoras y otro de morteros, se integrará en la agrupación táctica Sur, junto a los Legionarios de la VI Bandera a los infantes de los batallones expedicionarios del «Soria» y el «Belchite». Está previsto que la Bandera salte en paracaí­das sobre la cota 348 de Alat Ida Usugún y sus inmediaciones, donde será relevada, posteriormente, por legionarios y soldados que avanzarán por tierra hasta alcanzar la vaguada situada al este de Buigert y Ait Tiferd.

Dia 30 de Enero de 1958.
PRIMERA BANDERA. ( Nosotros ).

El dí­a 30 de Enero de 1958 , EN MARCHA PARACAISDISTAS.
Fuimos en camión, sí­, he dicho en camión ¡ qué maravilla ¡, hasta AMALI, y después a pié ( ya estamos otra vez con a pie.....), hasta Bugdur que estaba cerca.

El Capitán Pedrosa, que ya mandaba la Bandera, ordenó que todo el mundo desplegase y descansara. ( como se conoce la experiencia del mando ).

Recien iniciada la mañana, Pedrosa ordenó el avance. Esta vez nos protegí­a tanto la Aviación como la artillerí­a de morteros, y nadie nos tiraba los petardos encima de nosotros.

! Parece que esto va bien muchachos.... !

Los moros se dieron cuenta del cambio y disparaban de forma un tanto anárquica. Tan pronto mucho, tan pronto poco. Se conoce que se estarí­an pensando si seguir allí­ o nó.

31 de enero 1958.

A las 8,30 horas del último dí­a de enero la PRIMERA BANDERA estabamos desplegados en Bugdur, listos para iniciar el ataque. Justo en aquellos mismos momentos, y a nuestra izquierda, los tiradores del IV Tabor habí­an iniciaron el avance hacia Xaraffa.

El eco de lejanas explosiones, fruto de la preparación aérea, iluminó nuestro semblante haciéndonos creer que los moros quedarí­an hechos puré o huirí­an.

Si hubieramos sabido que los aviones solo habí­an largado diez bombas sobre Id Mehas, nuestro objetivo, el de la Primera Bandera, y solo otras cinco sobre Xaraffa, objetivo que debí­an ocupar los tiradores, nuestra alegrí­a hubiera sido otra, pero... era todo lo que se disponí­a y además, no sirvió de mucho por la dispersión del enemigo. Pero menos es nada.

Por fin, a las 10,30, el capitán Pedrosa, que en este momento mandaba LA BANDERA, en sustitución del comandante Soraluce que pasó a ocupar la Mayorí­a de la Agrupación en sustitución del también comandante Juan López Costa, dio la orden de ponerse en marcha.

Abandonamos nuestras posiciones de partida tras una breve, pero intensa, preparación a cargo de las armas pesadas de la 5a Cí­a. del capitán Juan Arroyo Pertase.

Las 2ª y ª Cí­as. de los capitanes Martí­nez Pariente y Quintas Gil iniciaron el avance hacia el primer obstáculo que se cruzaba en su camino: la cota 243.

Los rebeldes, sea porque se amilanaron ante la lluvia de morterazos o porque pusieron en práctica su estrategia preferida de rehuir el combate, apenas ofrecieron una ligera resistencia: < A las 10,45 horas fue ocupa la cota 243 después de ligero hostigamiento del enemigo, que causó un herido, el cabo 1º Juan Cabezas Bení­tez, »

A primera hora de la tarde llegó la orden de abandonar Id-Mehas.

Los tiradores de Ifni quedarí­an a cargo de la defensa mientras que nosotros, los de la PRIMERA BANDERA PARACAIDISTA tendrí­amos que dirigirnos hasta la huerta Bentaqui, donde quedarí­amos como reserva a disposición del mando. Otro montón de kilómetros un ratito a pié y otro andando.

FRUSTRADO EL SALTO DE LA SEGUNDA BANDERA. ¡ A CAMINAR ¡.

Veamos ahora que habí­a pasado mientras tanto con la II Bandera que, recordémoslo, debí­a saltar sobre Alat Ida Usugún, lo que supondrí­a el SEGUNDO SALTO EN GUERRA EN LA HISTORIA DE ESTA BANDERA.

La noticia del próximo lanzamiento causó una gran alegrí­a en todos los paracas.

Después de lo de Tiliuin he aquí­ otro salto en acción de guerra, y esta vez de toda la Bandera al completo. Parecí­a imposible tantí­sima suerte. Pero la fuerza de los elementos se encargó de disipar la euforia, pues un violento siroco que obligó al anclaje de los vetustos Junker para evitar que chocaran entre sí­, fue el culpable de que se anulase el lanzamiento planeado.

Una vez más no iba a quedar más remedio que caminar.

Dia 31 de Enero de 1958.

El avance hacia las cotas asignadas como objetivo del dí­a se inició, poco más o menos, a la misma hora que lo hací­a la agrupación norte ( la PRIMERA BANDERA, OSEA, NOSOTROS Salimos a las 9 horas de la mañana. Sobrepasamos la primera lí­nea de fuego. Empezamos a tener contacto con el enemigo y recibimos su fuego de vez en cuando, pero sin consecuencias (...). Seguimos avanzando horas y horas, rastreando, subiendo y bajando montes, y, al fin, extenuados y sedientos, llegamos al pie de la cota 304, nuestro objetivo.
Tomamos ID_MEHAS, siguiendo la marcha hasta BENTANQUI, donde quedamos parados. Cuerpo a tierra y a descansar. Estos montes nos van a matar..

Habí­a que llegar arriba. ¡Habí­a que llegar arriba!.. Habí­a que llegar arriba. ¡

Si no era vertical, poco le faltaba.

Tras un Ámprobo esfuerzo y cansancio ¡ SE LLEGí“, PUES NO FALTABA MAS...!!¡

LA SEGUNDA BANDERA.

En principio deberí­a saltar sobre USUGUN, pero debido a la fuerza del siroco, se suspendió el salto y..............a caminar otra vez.
Habí­a que tomar un monte casi en vertical, la famosa y mortí­fera cota 304. Más de uno se acordaba de la madre que lo parió. Nosotros no estábamos allí­ con ellos, pero lo que nos contaron, poní­a los pelos de punta.

Llegados arriba, habí­an sufrido las bajas de un muerto y tres heridos.


De Izquierda a Derecha.
De pie:
Francisco Boltima, M. Sesto Guzmán
Cabo L. Badenes Gual, F. Carnicer Morales, A. Prieto Villota.
Agachados:
J. Mosquera Garcí­a, P. Mora Urdiales, J. Ferrandiz Garcí­a,
Raúl Cantó Pertusa

Imagen

Sobre las 16 horas la 7 Cí­a. habí­a ocupado las alturas próximas a Alat Ida Usugún: la 1/7a Cí­a. la cota 304, la 2/7a Cí­a. y la Plana Mayor la cota 295, y la 3/7a Cí­a. la cota 329. El resto de la Bandera prosiguió la marcha hacia Alat Ida USUGUN.

Pero esta nueva conquista no habí­a salido gratuita. Las bajas de la II Bandera en la conquista de Alat Ida Usugún fueron un muerto, el soldado Pedro Ruiz Alas de la 6ª Cí­a., y tres heridos de diversa consideración: los soldados de primera Andrés Cuartero Arévalo, José Morales Molina, y el CLP Paracaidista raso Francisco Palop Cerdán'"'.

OBJETIVOS CONSEGUIDOS, PERO......... A costa de muchos muertos y heridos.

Con la ocupación de la cota 304 por la II Bandera Paracaidista se alcanzaban los objetivos perseguidos en la Operación Diana.

Tanto IdMehas ( primera Bandera ), como Alat Ida Usugún estaban en manos españolas.

En la primera los Tiradores de Ifni se hallaban bien atrincherados, mientras que en la segunda la 6a Cí­a. paracaidista del capitán Manuel Garcí­a de Polavieja tomaba posiciones, pues iba a ser la encargada de defenderla. La resistencia encontrada hasta entonces habí­a sido escasa, casi se la podí­a calificar de simbólica, pero las bandas no parecí­an resignadas a dejar que los españoles aposentasen sus reales, y la reacción no se hizo esperar.

DIA 1 DE FEBRERO DE 1958.

A las 13,00 horas del dí­a 1 de febrero la 7ª Cí­a. fue relevada de sus posiciones en Alat Ida Usugún por sus compañeros de la 6a Cí­a., iniciando el repliegue hasta Sidi Ifni donde llegaron sobre las 18,00 horas"'.

ARMAS INUTILIZAS POR CULPA DE LA ARENA Y DEL SIROCO.

Efectuado el relevo, los hombres de la 6ª Cí­a., dejando sus armas al alcance de la mano, tomaron picos y palas para fortificar la cota 304. La desgracia quiso que, tras una primera y fina capa de tierra, el suelo fuera de dura roca muy difí­cil de traspasar solo con el esfuerzo humano, con lo que las defensas exteriores quedaron incompletas, lo que unido al fuerte siroco que se levantó, que hizo que la fina arena se introdujera en los mecanismos de disparo de las armas automáticas, inutilizándolos, lo cual fue causa por la cual , la posición estuviera a punto de ser reconquistada por los moros, evitándose el desastre merced a la intervención inmediata del resto de la II Bandera.

DIA 3 DE FEBRERO DE 1958.

El dí­a 3 de febrero de 1958 el despliegue propio en torno a Alat Ida Usugún quedó establecido de la forma siguiente:

Cota 348: Una sección de 19 hombres reforzada con una ametralladora.

Cota 329: Un pelotón de 8 hombres.

Cota 295: Un pelotón de 8 hombres.

Cota 304: Dos pelotones con unos 19 hombres reforzados con una ametralladora.

Poblado: Resto de la compañí­a.

Efectivos totales de la compañí­a: Unos 80 hombres»

DEFENSA DE LAS POSICIONES OCUPADAS.

Pero mejor será leer el relato que para el Jefe de Estado Mayor del Gobierno General del AOE se hace :
A PESAR DE TODO
en IFNI se abrio el libro de nuestra historia
no escatimare mi sangre para escribir en el
páginas de gloria
almogavar
 
Mensajes: 47
Registrado: Dom Jul 20, 2008 1:13 am
Ubicación: me muevo un huevo

Re: TROPAS EXPEDICIONARIAS SAHARA

Notapor almogavar el Lun Jul 21, 2008 8:53 am



A las 21,00 horas del dí­a 3 se observó una concentración enemiga al N. de la cota 348 y a una distancia de unos 1.500 metros, abriéndose fuego de morteros sobre la citada concentración.

El enemigo respondió de la misma forma. Acto seguido se lanzaron al asalto de la 348, a una distancia de 30 o 40 metros, ya que como consecuencia del gran viento reinante, así­ como por la vegetación existente y oscuridad de la noche, lograron su aproximación sin ser vistos.

El combate duró unos 45 minutos, ordenando el oficial jefe de la posición el repliegue de toda la guarnición sobre el poblado, ya que la superioridad enemiga era manifiesta, pues los atacantes pueden valorarse en unos 150 hombres.

Simultáneamente a este ataque, realizaron otros con efectivos de unos 50 hombres, sobre las cotas 329 y 295 siendo por tanto el total de enemigo de unos 300 hombres.

Trescientos enemigos ya forman un Ejército más que regular. Esto no es pan comido precisamente.

Como hemos dicho, las armas automáticas propias quedaron todas ellas inutilizadas, como consecuencia del siroco, ya que la arena penetró en las mismas, no pudiéndose hacer uso de ellas en momentos tan crí­ticos.

Los atacantes de la cota 348, se lanzaron a continuación sobre el poblado de Alat Ida Usugún, y tras media hora de combate, fueron rechazados. Al amanecer del dí­a 4, fue ocupada la cota 348.

En esta acción se distinguió el sargento paracaidista Pedro Pérez Martí­nez (o Martí­n), que guarnecí­a la cota 295, el cual, pese a descubrir al enemigo a una distancia de 150 metros, ordenó a su pelotón permanecer en silencio y agazapados, y cuando éste se encontraba a distancia de asalto, le sorprendido con un intenso fuego de granadas de mano, dando lugar a una rápida retirada por parte del enemigo» '

MUERTE DEL TENIENTE CARRASCO.-

Aquélla noche fueron muertos el teniente Enrique Carrasco Lanzós y el soldado Antonio Fontán Mateos.

Imagen
CAUSAS DE LA MUERTE DEL TENIENTE CARRASCO???

Narrar el porqué o las causas de la muerte del Teniente Carrasco, es una empresa arto ardua, pues , en realidad, nadie se atreve a asegurar cómo pasó.

La muerte del teniente Carrasco siempre estuvo sumida en un halo de duda, que parece confirmarlo el hecho mismo de que se encargara a un capitán de la II Bandera la redacción de un informe sobre las circunstancias de dicha muerte. Los declarantes coinciden en haber visto el fogonazo producido por la ráfaga de un subfusil, a una distancia que oscila entre los cincuenta y setenta metros, pero teniendo en cuenta la gran dispersión que provocaba el retroceso del arma, se podí­a considerar como un disparo muy afortunado.

Pero un hecho de importancia merece ser destacado en este ataque, pues puede arrojar alguna luz sobre la extraña muerte del teniente Carrasco Lanzós. En el informe sobre el ataque a Id-Mehas, dirigido al jefe de Estado mayor del Gobierno del AOE, se puede leer:

«Entre el enemigo se daban voces y órdenes en correcto castellano, pudiendo asegurarse, que dichas voces eran dadas por españoles y no por indí­genas que dominan nuestra Lengua. Igualmente, Las Bandas Armadas, utilizaban un uniforme color verdoso análogo al de nuestras unidades.

Sea como sea, el caso es que el Teniente Carrasco perdió la vida en esta acción, incrementando la lista de nombres de los Caí­dos en Ifni.

Dia 4 de febrero y siguientes.

Igualmente es cierto que, la gravedad del ataque rebelde que amenazaba con la pérdida de IdMehas y Alat Ida Usugún, exigió la inmediata intervención de la II Bandera para restablecer la situación.

La presencia de la II Bandera no amilanó a los moros, que redoblaron sus esfuerzos atacando el centro de resistencia los dí­as 4,7,12 y 14 de febrero, pero sin conseguir ningún resultado positivo".

He aquí­ en que consistieron aquellos ataques:

«-Dí­a 4, a las 17,00, el enemigo realiza un fuego de morteros sobre la posición, dura poco...

-Dí­a 7, a las 21,40, es atacada la cota 304 que defiende la 1/7a Cí­a. en la zona de Usugún, siendo repelido el ataque sin novedad...

-Dí­a 12, en la zona de Usugún, a las 22,30 de ese dí­a es atacada la cota 348 donde el enemigo lanzó gran número de granadas de mano. Antedicho ataque duró treinta minutos, retirándose después el enemigo sin causar una baja...

-Dí­a 14, en la zona de Usugún, a las 22,00 horas de este dí­a es atacada por el enemigo la cota 295, sobre la que arrojó granadas de mano, se contestó a dicho fuego obligándole a retirarse a las 24,00 de este mismo dí­a, se descubrió que el enemigo reconocí­a las alambradas del poblado de Id Nacus, haciéndosele fuego y obligándolo a su retirada.

LOS QUE NO ESTABAN EN COTACTO DIRECTO CON EL ENEMIGO, EN LA OPERACIí“N DIANA, ¿ QUE HACíAN ?.

Pero es que los que no estaban en contacto directo con el enemigo tampoco permanecí­an inactivos, ni mucho menos. Veamos solo unos ejemplos a tí­tulo demostrativo :

-. Dia 6, la 3ª Cia, dos secciones de fusiles de la 2ª Cia y una sección de ametralladoras y pelotón de morteros de 81 mm. de la 5' Cí­a. constituyen la protección de la columna de abastecimientos a la posición de Buyarifen( ...). Una sección de fusiles de la 3a Cí­a. presta servicio de protección en el polvorí­n de la plaza...

Imagen

Foto del Monte Buyarifen, al fondo, lo que da una idea de las pendientes que habí­a que trepar , fuera de dia o de noche.

-Dí­a 7, a las 19,00 horas . una compañí­a de fusiles de esta PRIMERA BANDERA, y un pelotón de ametralladoras se traslada con urgencia a la zona norte de Id Nacus, con misión de ocupar y defender Cotas 198 y 154 ó contraatacar(...). La 2' Cí­a. y un pelotón de la 5ª Cí­a. se traslada inmediatamente a la zona citada...

-Dí­a 8, a partir de las 18,00 horas de este dí­a la 3a Cí­a. presta servicio de vigilancia en el barrio moro de la Plaza(...). La 7' Cí­a. es relevada de las posiciones que ocupaba por la 8a Cí­a. y a las 09,00 horas emprende la marcha para ocupar las cotas 154 y 296 (...) donde se establece relevando a la 28 Cí­a.

A TRABAJAR DE FIRME:

Como vemos era una continua noria de secciones y compañí­as lo que se poní­a en movimiento, por todo el perí­metro defensivo español, para relevar o reforzar a las guarniciones de los diversos puestos. Además, una vez llegados a la cota, no era cuestión de ponerse a descansar, ni mucho menos.

«Como nuestra permanencia en esa cota se iba a prolongar durante varios dí­as y para asegurar nuestra posición, tuvimos que pelar esta cota desde media ladera hasta su cumbre, de esta manera, cualquier movimiento de ascensión hasta nuestra posición serí­a mejor detectado por los centinelas. Prácticamente cada dos horas habí­a que hacer guardia.

CUIDADADO CON “ LA LECHE”.... DE LAS TABAIBAS.

Con respecto al pelado del monte, pronto aprendimos que habí­a que tomar precauciones. Al cortar los cactos con la bayoneta se corrí­a el riesgo de que una gota de su materia lechosa cayera en los ojos, y el picor que producí­a era salvaje. Nos pasó a varios.

EL ALACRíN TE VA A PICAR.............

Los paracaidistas carecí­amos de la más mí­nima comodidad durante las pocas horas de descanso de que gozábamos en las que también se corrí­an riesgos insospechados.

«La cama, la misma tierra o ésta misma cubierta de ramas de arbusto. La almohada, una piedra. Pero ¡ojo!. Primero buscar la piedra que os sirva de almohada y luego preparar la cama. No se os ocurra mover la piedra.

¡Que raro!, decí­amos. Por la mañana, al levantarnos, después de varias guardias, descubrimos la razón de tanta precaución con respecto a la piedra.

Creo que todos levantamos la piedra. ¡Una verdadera camada de alacranes!. Su mordedura no era mortal, pero habí­a oí­do decir que se pasaban unos dí­as inolvidables»

SED Y HAMBRE..........

A todas estas incomodidades y peligros habí­a que añadir las dificultades para hacer llegar hasta las posiciones más avanzadas las vituallas de boca: «Aquí­ estuvimos 6 dias con poca comida y el agua se bebí­a por relevos de un riachuelo que corrí­a al fondo del monte.

. Era frecuente ver a uno bañarse, mejor dicho, lavarse, y otro bebiendo agua a tres pasos del primero, en el mismo sentido de la corriente, lo que quiere decir que te bebí­as el agua que el otro habí­a usado para lavarse. Se buscaba apagar la sed y holgaba toda repugnancia.


LA OPERACIí“N DIANA PASí“ COMO UN CLICLí“N POR NUESTRO LADO.

¡ Y decí­an que esto no era nada............... ¡.
A PESAR DE TODO
en IFNI se abrio el libro de nuestra historia
no escatimare mi sangre para escribir en el
páginas de gloria
almogavar
 
Mensajes: 47
Registrado: Dom Jul 20, 2008 1:13 am
Ubicación: me muevo un huevo

PrevioSiguiente

Volver a Ejércitos de tierra

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: Tercio norte y 10 invitados